
Calma... Lluviosa
La realidad de un alma
es como el arbusto en calma;
que solo lo mueve el viento
y la lluvia acaricia sus hojas
así como se mece tu espíritu,
no importa si es con ímpetu
o si es como la brisa en tú canto,
menos si te sonrojas.
¡No es relevante si te acongojas!
en ese instante deja que cada gota
alimente tú paz y sensibilidad;
quizá eres frágil y tu ser se agota;
al relajarte verás con claridad
que como al árbol lo sacude
un ventarrón demasiado silente,
deja que el susurro del ente
frívolo te de serenidad.
Como la lluvia deja que caigan tus penas,
se mojen tus sensaciones y tu dolor drenas
y como un guerrero te levantes,
como fénix renazcas de las cenizas
y sonrías a la vida.
® Carlos Andrés, 19-06-2023®