Franklin Otoniel Cisnero
Poeta recién llegado
Joven bella como la luna
Con riza cabellera de marfil,
Delicada y tierna como ninguna,
Como dada a un sensible pastoril.
Ella es mi linda Jolibeth
Con dulces labios como la miel,
Más bella que la reina Isabel.
Es un regalo no podría ser infiel.
Ella toca serenata de los cielos
Con sus manos sensibles y bucólicas.
Con su belleza insta e inspira a los celos
Con su mirada codiciable y melancólica.
Su sonrisa hermosa dulce fantasía,
Muestra en sus mejía camanances de amor.
Como el lirio y su blanca melodía,
Como flor de cafetales su color.
Frondosa como el lirio de los campos,
Codiciada como flores de azahar.
Doncella hermosa cual tesoro o encanto,
Del cielo azul o del centro de la mar.
Amistosos y morenos ojos celestial,
Pupilas blancas como estrellas en la mar.
Morenas niñas me empiezan a mirar,
Por dos ventanas o puertas de cristal.
Pensar en sus virtudes yo prefiero,
Soñar con su belleza incomparable.
Es un motivo del catorce de febrero,
Día inmortal de amores especiales.​
La noche es un segundo de mi sueño,
Un año es un minuto de esperanza.
Porque ver tu sonrisa es mi empeño,
O tu felicidad como una alabanza.
Alabanza del infinito azul celeste,
Que corea una tierna voz angelical.
Son motivos para cada día como este,
Amarte con amores, amores colosal.
AUTOR:
Prof. Franklin Otoniel Cisnero (nicaragüense)
Con riza cabellera de marfil,
Delicada y tierna como ninguna,
Como dada a un sensible pastoril.
Ella es mi linda Jolibeth
Con dulces labios como la miel,
Más bella que la reina Isabel.
Es un regalo no podría ser infiel.
Ella toca serenata de los cielos
Con sus manos sensibles y bucólicas.
Con su belleza insta e inspira a los celos
Con su mirada codiciable y melancólica.
Su sonrisa hermosa dulce fantasía,
Muestra en sus mejía camanances de amor.
Como el lirio y su blanca melodía,
Como flor de cafetales su color.
Frondosa como el lirio de los campos,
Codiciada como flores de azahar.
Doncella hermosa cual tesoro o encanto,
Del cielo azul o del centro de la mar.
Amistosos y morenos ojos celestial,
Pupilas blancas como estrellas en la mar.
Morenas niñas me empiezan a mirar,
Por dos ventanas o puertas de cristal.
Pensar en sus virtudes yo prefiero,
Soñar con su belleza incomparable.
Es un motivo del catorce de febrero,
Día inmortal de amores especiales.​
La noche es un segundo de mi sueño,
Un año es un minuto de esperanza.
Porque ver tu sonrisa es mi empeño,
O tu felicidad como una alabanza.
Alabanza del infinito azul celeste,
Que corea una tierna voz angelical.
Son motivos para cada día como este,
Amarte con amores, amores colosal.
AUTOR:
Prof. Franklin Otoniel Cisnero (nicaragüense)
