Edgardo Ruiz Beldarrain
Poeta recién llegado
Cuantas veces en silencio,
tu nombre quedo en mis labios;
cuantas mañanas inciertas,
busque tu cuerpo a mi lado;
cuantas noches de desvelo,
causaron tus ojos claros;
cuanto necesite de tu risa
en días tan amargos.
Cuanto esperar tu llamado,
mas fué en vano.
tu nombre quedo en mis labios;
cuantas mañanas inciertas,
busque tu cuerpo a mi lado;
cuantas noches de desvelo,
causaron tus ojos claros;
cuanto necesite de tu risa
en días tan amargos.
Cuanto esperar tu llamado,
mas fué en vano.
Recorrí por mil caminos
los caminos andados,
y busque en todas partes
tu rostro, amado
maldije de cien maneras
las palabras que dañaron;
y pasaron en mis sueños,
los sueños que hilvanamos.
Se fueron en pesadillas
las palabras que cruzamos,
a pesar de las rencillas
TE ESTOY AMANDO!
los caminos andados,
y busque en todas partes
tu rostro, amado
maldije de cien maneras
las palabras que dañaron;
y pasaron en mis sueños,
los sueños que hilvanamos.
Se fueron en pesadillas
las palabras que cruzamos,
a pesar de las rencillas
TE ESTOY AMANDO!
Quise cambiar en mil formas
las formas que fui buscando;
dejé en duda, mil dudas
que fui enhebrando
y preferí una herida,
a seguir tratando.
las formas que fui buscando;
dejé en duda, mil dudas
que fui enhebrando
y preferí una herida,
a seguir tratando.
Preferí el hastío
a seguir soñando,
preferí escribir
a gritar tu nombre amado.
a seguir soñando,
preferí escribir
a gritar tu nombre amado.
Efímeras son las palabras
si el camino es equivocado,
por rechazar el medio
en lugar de cambiarlo;
Tal vez, traté ....
sin saber balancearlo
si el camino es equivocado,
por rechazar el medio
en lugar de cambiarlo;
Tal vez, traté ....
sin saber balancearlo
O quise educar algo
que estaba educado;
Pero a pesar de todo
¡TE SIGO AMANDO!
que estaba educado;
Pero a pesar de todo
¡TE SIGO AMANDO!