Maru Raygada
Poeta recién llegado
La relatividad del tiempo es testigo
De la utopía que vivía
Cuando un te amo
tus labios esbozaban
Ayer tu amor era suyo
Ella era el eje de tu vida
Y tu eras su alma,
Tal vez no gemela
Pero se le parecía mucho.
Cambió la estación
Y una nueva primavera entró en tu vida
Pero esta primavera fue
verano, otoño e invierno a la vez
Pasaron los meses,
Las hojas caían,
Y ella giraba entorno a ti,
pero tu alma había dejado de parecerse a la suya,
No quedaba ni un rastro de lo que una vez fue
Tu nueva primavera era tu obsesión
Una noche el viento cambió de dirección
y decidiste imitarlo
Un nuevo rumbo, romper la rutina,
nueva vida fueron tus palabras
Adiós melancólica tarde de verano
Adiós abrasador invierno,
fugaz otoño,
dulce primavera.
El destino debía planear un encuentro,
Pero ese día llovió
Nunca llegaste,
tampoco te esperé
Pensé que regresarías por mí,
Sin embargo el tiempo no miente
Ahora esta dulce primavera es
un triste invierno
que espera los tenues rayos del sol.
De la utopía que vivía
Cuando un te amo
tus labios esbozaban
Ayer tu amor era suyo
Ella era el eje de tu vida
Y tu eras su alma,
Tal vez no gemela
Pero se le parecía mucho.
Cambió la estación
Y una nueva primavera entró en tu vida
Pero esta primavera fue
verano, otoño e invierno a la vez
Pasaron los meses,
Las hojas caían,
Y ella giraba entorno a ti,
pero tu alma había dejado de parecerse a la suya,
No quedaba ni un rastro de lo que una vez fue
Tu nueva primavera era tu obsesión
Una noche el viento cambió de dirección
y decidiste imitarlo
Un nuevo rumbo, romper la rutina,
nueva vida fueron tus palabras
Adiós melancólica tarde de verano
Adiós abrasador invierno,
fugaz otoño,
dulce primavera.
El destino debía planear un encuentro,
Pero ese día llovió
Nunca llegaste,
tampoco te esperé
Pensé que regresarías por mí,
Sin embargo el tiempo no miente
Ahora esta dulce primavera es
un triste invierno
que espera los tenues rayos del sol.

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