Rafapuello
Poeta fiel al portal
Cierto día caminando,
en las afueras de un lírico bosque,
observé a preciosa niña que brincando,
brincaba libre, como libre salta el saltamonte.
Y brincaba con mirada de agradecimiento,
y su mirada siempre dirigida a florido monte,
su mirada me hizo observar con detenimiento
una hermosa ave que cantaba…era un sinsonte.
El sinsonte posado estaba
en la palma de la mano de una estatua hermosa,
comiendo de lo que le brindaba
aquella escultura,
escultura de belleza superada, apenas por una rosa.
En esto mis ojos estaban,
cuando escuche un susurro lloriqueo,
ahora mis oídos escuchaban
a un pobre sauce llorón, en estado de mosqueo.
Su enfado era comprensible
si entendemos su emoción,
para él no era entendible
de la estatua, su situación.
Él fue testigo de primera mano
de aquella extraña conversión,
de cómo un noble ser humano
en prisión quedó,
por darle a una niña…vida y liberación.
Y este lírico relato
que hoy traigo a colación,
es para conocer el verdadero nombre
del ser protagónico de esta noble transformación.
En su mano estaba el ave,
a la que, aún sin vida le brindaba mucho amor,
y hoy sabemos que es Eunice salvaje
la dueña de tan hermoso corazón.
Rafael Puello
Barranquilla - Colombia
en las afueras de un lírico bosque,
observé a preciosa niña que brincando,
brincaba libre, como libre salta el saltamonte.
Y brincaba con mirada de agradecimiento,
y su mirada siempre dirigida a florido monte,
su mirada me hizo observar con detenimiento
una hermosa ave que cantaba…era un sinsonte.
El sinsonte posado estaba
en la palma de la mano de una estatua hermosa,
comiendo de lo que le brindaba
aquella escultura,
escultura de belleza superada, apenas por una rosa.
En esto mis ojos estaban,
cuando escuche un susurro lloriqueo,
ahora mis oídos escuchaban
a un pobre sauce llorón, en estado de mosqueo.
Su enfado era comprensible
si entendemos su emoción,
para él no era entendible
de la estatua, su situación.
Él fue testigo de primera mano
de aquella extraña conversión,
de cómo un noble ser humano
en prisión quedó,
por darle a una niña…vida y liberación.
Y este lírico relato
que hoy traigo a colación,
es para conocer el verdadero nombre
del ser protagónico de esta noble transformación.
En su mano estaba el ave,
a la que, aún sin vida le brindaba mucho amor,
y hoy sabemos que es Eunice salvaje
la dueña de tan hermoso corazón.
Rafael Puello
Barranquilla - Colombia