Camino. Caminando sin caminar
sin tregua, sin pausa, solo andar y andar
por aquel camino viejo del verde pinar
donde el amor se agita solo en su pensar.
Verdes pinos. Largo caminar,
vereda zigzagueante,
pensamiento sin ya pensar,
como camino sin caminante.
El hilo se ha perdido,
el hilo del camino, caminar,
del pensamiento huido
como huidas olas de alta mar.
El pensamiento ya es viejo,
tan viejo como es el mar
como un viejo complejo
que cuesta mucho aguantar.
Los viejos harapos de la vida
bolsillos rotos tienen, sin poder guardar
los pensamientos de la ida,
fraguados en el verde pinar.
Trastos viejos, por el camino, que
llega al pinar. Piedras sueltas,
tropiezos y tropiezos. ¿Por qué?,
como las idas y venidas llenas de revueltas.
Que ingrato es el pensar
con los pies en el suelo
y la mirada en el cielo
sin apenas progresar.
Si pudiera, estancaría la vida,
caminando hacia el verde pinar,
descansando en la sombra comedida
y en los verdes pinos del pensar.
Nos sorprende la vejez ,en el caminar,
y en la mente, solo trozos de pensamientos,
del pensar en los verdes pinos y sarmientos,
y en las placenteras sombras del pinar.
sin tregua, sin pausa, solo andar y andar
por aquel camino viejo del verde pinar
donde el amor se agita solo en su pensar.
Verdes pinos. Largo caminar,
vereda zigzagueante,
pensamiento sin ya pensar,
como camino sin caminante.
El hilo se ha perdido,
el hilo del camino, caminar,
del pensamiento huido
como huidas olas de alta mar.
El pensamiento ya es viejo,
tan viejo como es el mar
como un viejo complejo
que cuesta mucho aguantar.
Los viejos harapos de la vida
bolsillos rotos tienen, sin poder guardar
los pensamientos de la ida,
fraguados en el verde pinar.
Trastos viejos, por el camino, que
llega al pinar. Piedras sueltas,
tropiezos y tropiezos. ¿Por qué?,
como las idas y venidas llenas de revueltas.
Que ingrato es el pensar
con los pies en el suelo
y la mirada en el cielo
sin apenas progresar.
Si pudiera, estancaría la vida,
caminando hacia el verde pinar,
descansando en la sombra comedida
y en los verdes pinos del pensar.
Nos sorprende la vejez ,en el caminar,
y en la mente, solo trozos de pensamientos,
del pensar en los verdes pinos y sarmientos,
y en las placenteras sombras del pinar.