Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
CAMINANDOME INTERIORMENTE
Voy caminando dentro de mí mente
y en cada paso te encuentro,
veo tus ojos que miran sin ver
un pasado que paso y un enfrente
que muestra un camino diferente,
donde no hay errores
en las manos que se unen sin preguntas,
buscando las respuestas
en el horizonte de los corazones.
Pregunto a cada pensamiento por ti
indago en el sentimiento y no me engaño,
al confirmarme que eres ese cielo abierto
donde los espacios son tan infinitos
como el amor que siento por ti,
donde el imposible no existe
cuando se acompasa con tus caderas
los sentimientos más inverosímiles,
aquellos que son imposibles de tocar.
Nadie me dará ni quitara la razón
el día a día me intenta dibujar un destino,
aferro a los labios todo lo que sueño,
aparto el vuelo de los pensamientos
pisando la tierra, consciente
Dios como te siento tan adentro,
tan distante tan cerca de mí cara,
como dueles, como sanas
ya estas tatuada en mis ojos.
Lloro a una lágrima desconsolada
me ofrezco a mojar junto a ella,
los pies de la noche que avanza
dejando huellas en cada huella,
aspirando todos los olores de las madrugadas
de un invierno que parece primavera,
cantándole a la luna todas las letras
de la composición del estrellato
para que escuches cuanto te extraño.
Voy caminando dentro de mí mente
y en cada paso te encuentro,
veo tus ojos que miran sin ver
un pasado que paso y un enfrente
que muestra un camino diferente,
donde no hay errores
en las manos que se unen sin preguntas,
buscando las respuestas
en el horizonte de los corazones.
Pregunto a cada pensamiento por ti
indago en el sentimiento y no me engaño,
al confirmarme que eres ese cielo abierto
donde los espacios son tan infinitos
como el amor que siento por ti,
donde el imposible no existe
cuando se acompasa con tus caderas
los sentimientos más inverosímiles,
aquellos que son imposibles de tocar.
Nadie me dará ni quitara la razón
el día a día me intenta dibujar un destino,
aferro a los labios todo lo que sueño,
aparto el vuelo de los pensamientos
pisando la tierra, consciente
Dios como te siento tan adentro,
tan distante tan cerca de mí cara,
como dueles, como sanas
ya estas tatuada en mis ojos.
Lloro a una lágrima desconsolada
me ofrezco a mojar junto a ella,
los pies de la noche que avanza
dejando huellas en cada huella,
aspirando todos los olores de las madrugadas
de un invierno que parece primavera,
cantándole a la luna todas las letras
de la composición del estrellato
para que escuches cuanto te extraño.