Naturu3
Poeta fiel al portal
Me rodeaban las hojas
del otoño crujiente,
ya adivinaban
el certero puñal
que aguardaba
mi suerte.
Largos pasos sin
paraguas, la lluvia
siempre organiza
la esperanza o
desilusión.
El camino hacia
tu casa está plagado
de incertidumbre,
ayer me quisiste;
hoy en calma y
estoico, espero la
condena de tu
abandono.
Las medias mojadas,
el frío del invierno,
el viento que
arrecia y expande los
pulmones cansados;
nada me detiene
a escucharte.
Dulce y prístina voz
refugio y ruego
que ha amainado,
saba, cada tempestad,
en esta noche
sombría me
repites cruel y fría:
"Da la vuelta, no
oses caminar hasta
está puerta porque
mi amado me espera
en la mesa que
tallaste para mí".
del otoño crujiente,
ya adivinaban
el certero puñal
que aguardaba
mi suerte.
Largos pasos sin
paraguas, la lluvia
siempre organiza
la esperanza o
desilusión.
El camino hacia
tu casa está plagado
de incertidumbre,
ayer me quisiste;
hoy en calma y
estoico, espero la
condena de tu
abandono.
Las medias mojadas,
el frío del invierno,
el viento que
arrecia y expande los
pulmones cansados;
nada me detiene
a escucharte.
Dulce y prístina voz
refugio y ruego
que ha amainado,
saba, cada tempestad,
en esta noche
sombría me
repites cruel y fría:
"Da la vuelta, no
oses caminar hasta
está puerta porque
mi amado me espera
en la mesa que
tallaste para mí".
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