manuel flores pinzon
Poeta fiel al portal
Caminante errabundo,
Caballero agónico sin rumbo,
Tambaleante,
Lagrimoso.
Un nombre sin apellido,
Un hombre sin camisa,
Una vida nombrada,
Una camisa nombre.
Titubea la palabra frente a la flor,
Reverdece honda en lo hondo,
Una huella con letras y sin voz,
Un mar sin playa.
No exacerba el viento frío,
Ni la luz plena de la mañana,
Ni la noche sin destino,
Ni el sol suplicio.
Visión leal,
Subyuga el presente viejo,
Oprime el despertar el sueño y la pesada noche,
Temor, angustia pregunta.
La carretera agujerada,
De muchos caminos y límites,
Larga y corta como lombriz,
Cansada que resiente.
Doce meses casi,
Cuatro estaciones casi,
Muchas horas ya,
Necesidad mucha y ya.
Camina errante y solitario.
Caballero de espada letra,
Dominado por el silencio,
Ahora atravesado en su armadura.
Ya casi un ciclo,
Ya casi el frío intenso,
Ya el tiempo recapitulado,
Ya el olvido pronto,
Ya aquí,
Ya las lagrimas.
Caballero agónico sin rumbo,
Tambaleante,
Lagrimoso.
Un nombre sin apellido,
Un hombre sin camisa,
Una vida nombrada,
Una camisa nombre.
Titubea la palabra frente a la flor,
Reverdece honda en lo hondo,
Una huella con letras y sin voz,
Un mar sin playa.
No exacerba el viento frío,
Ni la luz plena de la mañana,
Ni la noche sin destino,
Ni el sol suplicio.
Visión leal,
Subyuga el presente viejo,
Oprime el despertar el sueño y la pesada noche,
Temor, angustia pregunta.
La carretera agujerada,
De muchos caminos y límites,
Larga y corta como lombriz,
Cansada que resiente.
Doce meses casi,
Cuatro estaciones casi,
Muchas horas ya,
Necesidad mucha y ya.
Camina errante y solitario.
Caballero de espada letra,
Dominado por el silencio,
Ahora atravesado en su armadura.
Ya casi un ciclo,
Ya casi el frío intenso,
Ya el tiempo recapitulado,
Ya el olvido pronto,
Ya aquí,
Ya las lagrimas.