Manuel Trigo
Poeta recién llegado
En la soledad de un camino de estrellas,
siéntese melancólico pensador de la tarde
y basto soñador de la mañana que viene.
Sobre el limbo de las luces y la paz helante,
vive la ciudad dormida e inertemente bella,
en la que camina de pies y vuela de mente.
Fugazmente una película de agua refleja,
su faz que revela un cuerpo quebrado.
Camina parecieran sus piernas sin vida,
pues esta yace ya en el manto estrellado.
Allí conversa con la luz y la oscuridad,
allí es bondadoso y también malvado,
allí vive lo que acontece y revive el pasado
Y cuando baja la vida, baja la felicidad.
siéntese melancólico pensador de la tarde
y basto soñador de la mañana que viene.
Sobre el limbo de las luces y la paz helante,
vive la ciudad dormida e inertemente bella,
en la que camina de pies y vuela de mente.
Fugazmente una película de agua refleja,
su faz que revela un cuerpo quebrado.
Camina parecieran sus piernas sin vida,
pues esta yace ya en el manto estrellado.
Allí conversa con la luz y la oscuridad,
allí es bondadoso y también malvado,
allí vive lo que acontece y revive el pasado
Y cuando baja la vida, baja la felicidad.