Camino de la sangre hacia la luz, Poema 47

yo te quería azul y dorada como las
mañanas enormes
con tus manos transparentes como los místicos
silencios en el templo

yo te quería cotidiana y tibia
llena de las
mariposas silvestres que giraban en tus ojos

yo te quería así
como eras fácilmente
sin la severa gesticulación de los que ya no
son niños

yo te quería indestructible y frágil
como una espada de cristal en la
fuente de un jardín al alba

eras amarilla y azul como yo te quería
tu voz polvorienta parecía agua fibrosa y
seca
y estabas llena de caminos sin
senda porque nunca fuiste caminada

yo te quería honda como los túneles pero pura
como las catedrales
de cristal
como la dimensión en que
los peces entre la mañana y la arena
son abejas sobre los caracoles

pero tenías un hueco a la espalda
como el acceso indescifrable del silencio a la muerte
y en ti la mañana
redonda al otro lado
de los túneles
rompía el eterno infinito
descifrado y no encontrado

desde ti me llegaba la piedad de la leña
y las llamas eran tiernas pero las sombras
veladas
y el fuego era un jardín
como tus manos
y la sombra del fuego procesiones de fantasmas

yo no sé si te amaba pero te era fácilmente
podía rezar con tus dogmas porque creía
en ti como creo en la mañana

y ahora tengo miedo de la noche infinita
y quiero retroceder el túnel que no
avisa el sol del otro lado

ahora sí te amo porque ya no eres mía
y ahora tengo el miedo que no tuve
mientras eras dorada porque podías
ahora ser recuerdo hace mucho


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Sentidas letras amigo, me han gustado, ha sido un placer leerlas abrazos, Ricardo.
 
Profundos versos que muestran la ambivalencia afectiva que surge de la contradicción en el sentir . Estrellitas y un abrazo .

yo te quería azul y dorada como las
mañanas enormes
con tus manos transparentes como los místicos
silencios en el templo

yo te quería cotidiana y tibia
llena de las
mariposas silvestres que giraban en tus ojos

yo te quería así
como eras fácilmente
sin la severa gesticulación de los que ya no
son niños

yo te quería indestructible y frágil
como una espada de cristal en la
fuente de un jardín al alba

eras amarilla y azul como yo te quería
tu voz polvorienta parecía agua fibrosa y
seca
y estabas llena de caminos sin
senda porque nunca fuiste caminada

yo te quería honda como los túneles pero pura
como las catedrales
de cristal
como la dimensión en que
los peces entre la mañana y la arena
son abejas sobre los caracoles

pero tenías un hueco a la espalda
como el acceso indescifrable del silencio a la muerte
y en ti la mañana
redonda al otro lado
de los túneles
rompía el eterno infinito
descifrado y no encontrado

desde ti me llegaba la piedad de la leña
y las llamas eran tiernas pero las sombras
veladas
y el fuego era un jardín
como tus manos
y la sombra del fuego procesiones de fantasmas

yo no sé si te amaba pero te era fácilmente
podía rezar con tus dogmas porque creía
en ti como creo en la mañana

y ahora tengo miedo de la noche infinita
y quiero retroceder el túnel que no
avisa el sol del otro lado

ahora sí te amo porque ya no eres mía
y ahora tengo el miedo que no tuve
mientras eras dorada porque podías
ahora ser recuerdo hace mucho


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
 
Última edición:
Jorge un hermoso poema y muy sentido,es un placer pasar por tu espacio amigo,mis felicitaciones,un beso Sandra
 
Que suerte encontrarme esta mañana con tu poema lleno amor y nostalgia, versos ecritos con el alma, desde el fondo del corazón. Mi cordial suludo apreciado Jorge desde Sangolquí cerca de Quito.
Ramito Ponce.
 
yo te quería azul y dorada como las
mañanas enormes
con tus manos transparentes como los místicos
silencios en el templo

yo te quería cotidiana y tibia
llena de las
mariposas silvestres que giraban en tus ojos

yo te quería así
como eras fácilmente
sin la severa gesticulación de los que ya no
son niños

yo te quería indestructible y frágil
como una espada de cristal en la
fuente de un jardín al alba

eras amarilla y azul como yo te quería
tu voz polvorienta parecía agua fibrosa y
seca
y estabas llena de caminos sin
senda porque nunca fuiste caminada

yo te quería honda como los túneles pero pura
como las catedrales
de cristal
como la dimensión en que
los peces entre la mañana y la arena
son abejas sobre los caracoles

pero tenías un hueco a la espalda
como el acceso indescifrable del silencio a la muerte
y en ti la mañana
redonda al otro lado
de los túneles
rompía el eterno infinito
descifrado y no encontrado

desde ti me llegaba la piedad de la leña
y las llamas eran tiernas pero las sombras
veladas
y el fuego era un jardín
como tus manos
y la sombra del fuego procesiones de fantasmas

yo no sé si te amaba pero te era fácilmente
podía rezar con tus dogmas porque creía
en ti como creo en la mañana

y ahora tengo miedo de la noche infinita
y quiero retroceder el túnel que no
avisa el sol del otro lado

ahora sí te amo porque ya no eres mía
y ahora tengo el miedo que no tuve
mientras eras dorada porque podías
ahora ser recuerdo hace mucho


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Me gustó hasta las rodillas antes del campanario, enorme, de lo mejor maestro, no puedo coordinar las palabras que no declaren justeza y redito a tan grande obra!
 
No es fácil decirle al peregrino sobre como los versos tejen las metáforas;
no es sencillo vendarse los ojos cuando la luz los ilumina desde adentro;
y mucho menos es posible esculpir palabras sobre una montaña andada
con los pasos de la profundidad en su poesía...Extraordinario, Maestro
le dejo todas mis estrellas,
Un abrazo,
 
Un inmenso regalo maestro siempre contemplar tus versos tan llenos de pintura, una verdadera galería de arte, gracias siempre Jorge por compartir tu infinita poesía.
Abrazos y te adorooooooooooooooooooooooooooooooooo
pincoya
 

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