David Adonay Morán Peña
Poeta recién llegado
Oyes las campanas está allí, sonado eternamente
Como un reloj viejo que nunca deja de marchar
Eternamente, parece eterno ya no parece una iglesia parece un fantasma de paredes
Las personas que entran a ella con sus abrigos negros, todos, todos ellos
No parecen feligreses sino que se asemejan a soldados
Siguiendo un patrón repetitivo trillado y vacuo
Caminado como ovejas, caudillos presos por demonios
Es como ver presos al matadero, pero la verdad que no es así están presos de una mentira, de una falacia
Una ideología que esta maldita pero ellos la aman ciegamente con una sonrisa inyectada por un veneno invisible y netamente diabólico
Ella oyen campanadas para ir a la iglesia pero yo escucho risas que se burlan de ellos, de su ignorancia.
Como un reloj viejo que nunca deja de marchar
Eternamente, parece eterno ya no parece una iglesia parece un fantasma de paredes
Las personas que entran a ella con sus abrigos negros, todos, todos ellos
No parecen feligreses sino que se asemejan a soldados
Siguiendo un patrón repetitivo trillado y vacuo
Caminado como ovejas, caudillos presos por demonios
Es como ver presos al matadero, pero la verdad que no es así están presos de una mentira, de una falacia
Una ideología que esta maldita pero ellos la aman ciegamente con una sonrisa inyectada por un veneno invisible y netamente diabólico
Ella oyen campanadas para ir a la iglesia pero yo escucho risas que se burlan de ellos, de su ignorancia.