Campo de batalla

dulcinista

Poeta veterano en el Portal
napoleon_bonaparte04_800.jpg


Entre las brumas del helado norte
gélidos vientos queman mi rostro.
Si no fuese porque se trata de un sueño
caería muerto de frío junto a un árbol.
Aparece un guerrero con su robusto brazo
empuñando una espada de flamígero brillo.
Una cabeza cortada pende de su mano,
de la cabeza gotea sangre coagulada.
Sopla el viento entre los cercanos árboles,
silbidos de muerte,los cuervos acechan
en el campo de batalla repleto de muertos
guerreros, sin vida ya sus inertes corazones.
Tira la cabeza a una fosa de tierra húmeda
en la que abundan los miembros amputados.
Los buitres revolotean deseando posarse
sobre sus presas: hombres y caballos.
Un buitre baja volando desde el cielo,
su tamaño igual al de un enorme elefante,
brillosos los ojos,prestas las afiladas garras
para despedazar a sus sangrientas presas.
Mira fijamente al fornido y rubio guerrero
y contra él se lanza,las zarpas preparadas
y de un zarpazo en el pecho le arranca el corazón
que lanza a la fosa al lado de la cabeza.
Sigue soplando el viento helado del norte.
El guerrero yace muerto junto a un caballo.
En el suelo, entre el fango brilla la espada.
Por todas partes sopla el frío de la muerte.

Eladio Parreño Elías

1-Mayo-2011


 
Última edición:
Fría estampa de guerra. Una pregunta que me acude en las escenas de guerra: ¿Por qué , siempre, el guerrero ,vencedor o protagonista, es siempre rubio ? No sé pero me recuerda esa película, basadas en libros que no recuerdo cuales son, llamada Conan, que nunca he visto más que fragmentos o imágenes; me recuerda la brutalidad del ser humano, tan primitiva y persistente...

Un saludo de Samuel.
 
Es que es así, dulcinista. Cuando se abre la veda, de la caja de pandora salen monstruos devorándolo todo. Has sabido reflejar ese paisaje desolador y el vacío de la muerte. Besos, dulci.
 
Hola amigo, interesantes líneas, me han emocionado mucho tus versos. No me gusta la escena de la batalla, pero es una lamentable realidad que existe entre los seres humanos. Tú poema da para reflexionar mucho.
Cariños
Agnes
 
Magnífico trabajo y estupendas imagenes las que nos regalas.
Mi más profundo agradecimiento por la invitación a tu espacio, estoy realmente admirada de tu estilo e inspiración.
Recibe un beso fraterno.
 
Pues has plasmado un desolador panorama, amigo mio...

No importa cuantos siglos pasen, ni cuanto evolucionemos en nuestras ideas y tecnología... es triste presenciar todos los días que el ser humano en su conjunto sigue prendido de sus más míseras amarras.. la ambición, el egoismo, el control.. la gloria... y para conseguirlas hace correr la sangre como grandes rios...

Me ha llamado la atención que hayas introducido en esta onírica descripción al buitre.. ese carroñero que confunde con un despojo el insensible y pútrido corazón del sanguinario... es una comparación profunda, pues aún palpitante de vida hay corazones que no son más que despojos...

Me ha gustado mucho tu poema.. aunque yo lo he leido´más como prosa poetica...

Mis felicitaciones y un besito para ti................ Bet
 
No me gustan las guerras, pero es una bella crónica de ella.
Saludos cordiales argentinos :)
 
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Entre las brumas del helado norte
gélidos vientos queman mi rostro.
Si no fuese porque se trata de un sueño
caería muerto de frío junto a un árbol.
Aparece un guerrero con su robusto brazo
empuñando una espada de flamígero brillo.
Una cabeza cortada pende de su mano,
de la cabeza gotea sangre coagulada.
Sopla el viento entre los cercanos árboles,
silvidos de muerte,los cuervos acechan
en el campo de batalla repleto de muertos
guerreros, sin vida ya sus inertes corazones.
Tira la cabeza a una fosa de tierra húmeda
en la que abundan los miembros amputados.
Los buitres revolotean deseando posarse
sobre sus presas: hombres y caballos.
Un buitre baja volando desde el cielo,
su tamaño igual al de un enorme elefante,
brillosos los ojos,prestas las afiladas garras
para despedazar a sus sangrientas presas.
Mira fijamente al fornido y rubio guerrero
y contra él se lanza,las zarpas preparadas
y de un zarpazo en el pecho le arranca el corazón
que lanza a la fosa al lado de la cabeza.
Sigue soplando el viento helado del norte.
El guerrero yace muerto junto a un caballo.
En el suelo, entre el fango brilla la espada.
Por todas partes sopla el frío de la muerte.

Eladio Parreño Elías

1-Mayo-2011




dulcinista, se me hace que ves muchas peliculas de horror, porque tus versos en general son medio macabros, menos mal, que en el inicio dices que es solo un sueno, pero a mi no me gustaria sonar tanta masacre, pero si me gusta, saludarte con todo carino + un beso tamano de mar
 
Última edición:
Que preciosidad!! de veras me he transportado a ese campo de batalla...que forma de expresar!! me siento diminuta amigo.pero esto me sirve para aprender y disfrutar de vuestra pluma,me quito el sombrero!! saludos amigo mio.
 
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Entre las brumas del helado norte
gélidos vientos queman mi rostro.
Si no fuese porque se trata de un sueño
caería muerto de frío junto a un árbol.
Aparece un guerrero con su robusto brazo
empuñando una espada de flamígero brillo.
Una cabeza cortada pende de su mano,
de la cabeza gotea sangre coagulada.
Sopla el viento entre los cercanos árboles,
silvidos de muerte,los cuervos acechan
en el campo de batalla repleto de muertos
guerreros, sin vida ya sus inertes corazones.
Tira la cabeza a una fosa de tierra húmeda
en la que abundan los miembros amputados.
Los buitres revolotean deseando posarse
sobre sus presas: hombres y caballos.
Un buitre baja volando desde el cielo,
su tamaño igual al de un enorme elefante,
brillosos los ojos,prestas las afiladas garras
para despedazar a sus sangrientas presas.
Mira fijamente al fornido y rubio guerrero
y contra él se lanza,las zarpas preparadas
y de un zarpazo en el pecho le arranca el corazón
que lanza a la fosa al lado de la cabeza.
Sigue soplando el viento helado del norte.
El guerrero yace muerto junto a un caballo.
En el suelo, entre el fango brilla la espada.
Por todas partes sopla el frío de la muerte.

Eladio Parreño Elías

1-Mayo-2011




MUY BUEN POEMA. Su reseña histórica de la guerra napoleónica contra España es sin igual LO FELICITO, LO ESTRELLO Y LO REPUTO.
 
Verdadero campo de batalla es su poema, poeta.
Saludos y bendiciones.
 
Crudas imagenes de batalla,se me hiela el corazón,no es por el frío del
norte si no por el gélido terror que me dan las guerras.
Muy bién narrado.Besos poeta...............Merry....................
 
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Entre las brumas del helado norte
gélidos vientos queman mi rostro.
Si no fuese porque se trata de un sueño
caería muerto de frío junto a un árbol.
Aparece un guerrero con su robusto brazo
empuñando una espada de flamígero brillo.
Una cabeza cortada pende de su mano,
de la cabeza gotea sangre coagulada.
Sopla el viento entre los cercanos árboles,
silvidos de muerte,los cuervos acechan
en el campo de batalla repleto de muertos
guerreros, sin vida ya sus inertes corazones.
Tira la cabeza a una fosa de tierra húmeda
en la que abundan los miembros amputados.
Los buitres revolotean deseando posarse
sobre sus presas: hombres y caballos.
Un buitre baja volando desde el cielo,
su tamaño igual al de un enorme elefante,
brillosos los ojos,prestas las afiladas garras
para despedazar a sus sangrientas presas.
Mira fijamente al fornido y rubio guerrero
y contra él se lanza,las zarpas preparadas
y de un zarpazo en el pecho le arranca el corazón
que lanza a la fosa al lado de la cabeza.
Sigue soplando el viento helado del norte.
El guerrero yace muerto junto a un caballo.
En el suelo, entre el fango brilla la espada.
Por todas partes sopla el frío de la muerte.

Eladio Parreño Elías

1-Mayo-2011






Estimado Eladio, ni en un libro de historia, te narrará, ni se siente tanto dolor, ni olor a sangre y muerte como en tus versos, que son fiel reflejo de tan sangienta batalla, que las habido en casi todos los Países sigu siendo u negocio, fabricar mas armas, ya mucho mas sofisticadas, com en esos tiempos cuerpo a cuerpo, actualmente el hombre esta en plena batalla consigo mismo.

Mis felicitaciones amigo y un fuerte abrazo.


Hector Alberto Villarruel.
 
Que horror!!! que versos màs sanguinario, menos mal que era un sueño (muchas vece la realidad lo supera) siempre un placer leerte, que gusto el tuyo por los temas macabros amigo mio, pero muy buenos.
 
Una descriptiva historia con un final inesperado y alejado de ser un final feliz,algo a lo que nos tienes acostumbrados y que le da ese matiz que le imprime más interés al relato.
Un gusto pasar por tu obra,amigo.
Un beso.
 
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Entre las brumas del helado norte
gélidos vientos queman mi rostro.
Si no fuese porque se trata de un sueño
caería muerto de frío junto a un árbol.
Aparece un guerrero con su robusto brazo
empuñando una espada de flamígero brillo.
Una cabeza cortada pende de su mano,
de la cabeza gotea sangre coagulada.
Sopla el viento entre los cercanos árboles,
silvidos de muerte,los cuervos acechan
en el campo de batalla repleto de muertos
guerreros, sin vida ya sus inertes corazones.
Tira la cabeza a una fosa de tierra húmeda
en la que abundan los miembros amputados.
Los buitres revolotean deseando posarse
sobre sus presas: hombres y caballos.
Un buitre baja volando desde el cielo,
su tamaño igual al de un enorme elefante,
brillosos los ojos,prestas las afiladas garras
para despedazar a sus sangrientas presas.
Mira fijamente al fornido y rubio guerrero
y contra él se lanza,las zarpas preparadas
y de un zarpazo en el pecho le arranca el corazón
que lanza a la fosa al lado de la cabeza.
Sigue soplando el viento helado del norte.
El guerrero yace muerto junto a un caballo.
En el suelo, entre el fango brilla la espada.
Por todas partes sopla el frío de la muerte.

Eladio Parreño Elías

1-Mayo-2011




Tan grafico como las novelas de nuestro Blasco Ibañez, tan desesperado como Espronceda, un relato que sobrecoge como mucho de los tuyos, bien redactado y visionado por nuestra imaginación a traves de sus imagenes escritas, mis estrellas mas rutilantes para tus letras, un beso amigo
 
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Entre las brumas del helado norte
gélidos vientos queman mi rostro.
Si no fuese porque se trata de un sueño
caería muerto de frío junto a un árbol.
Aparece un guerrero con su robusto brazo
empuñando una espada de flamígero brillo.
Una cabeza cortada pende de su mano,
de la cabeza gotea sangre coagulada.
Sopla el viento entre los cercanos árboles,
silvidos de muerte,los cuervos acechan
en el campo de batalla repleto de muertos
guerreros, sin vida ya sus inertes corazones.
Tira la cabeza a una fosa de tierra húmeda
en la que abundan los miembros amputados.
Los buitres revolotean deseando posarse
sobre sus presas: hombres y caballos.
Un buitre baja volando desde el cielo,
su tamaño igual al de un enorme elefante,
brillosos los ojos,prestas las afiladas garras
para despedazar a sus sangrientas presas.
Mira fijamente al fornido y rubio guerrero
y contra él se lanza,las zarpas preparadas
y de un zarpazo en el pecho le arranca el corazón
que lanza a la fosa al lado de la cabeza.
Sigue soplando el viento helado del norte.
El guerrero yace muerto junto a un caballo.
En el suelo, entre el fango brilla la espada.
Por todas partes sopla el frío de la muerte.

Eladio Parreño Elías

1-Mayo-2011



Luego de leerte, me quedo acá pensando en todo lo leído.
La mente humana da para mucho y nos traslada a sangrientos episodios en donde reina la muerte, en donde la tierra es sembrada de sangre, de pesar, de dolor, en donde el más fuerte masacra y extermina al más débil, en donde la estupidez humana sale a flote, en donde los hombres luchan las guerras de otros, de aquellos que por delirio de poder y grandeza, envían a sus pueblos a la muerte.

La decadencia humana no tiene fronteras ni tiempo, quizás las épocas actuales sean distintas, hoy poseemos grandes avances tecnológicos, viajes al espacio, comunicaciones inalámbricas pero hay algo que jamás cambiará, algo que es inmutable, algo que no se destruirá con el devenir de los tiempos y eso es, las ansias de poder, la ambición, la envidia y el odio que llevan al hombre a convertirse en un verdadero animal, en un buitre que se alimenta de las desgracias y del sudor, convertido en sangre, de sus víctimas.

Lejos de ser un sueño, este poema nos habla de una realidad del ayer, del hoy y quizás del mañana, en donde cada acción tiene una reacción, en donde la muerte de un guerrero es vengada por las feroces garras de un animal carroñero.

Un sueño del que muchos no deseas despertar y otros tantos, no desean tener.

Un beso y un cálido abrazo desde mi verde valle.

Eryca.
 
Me gusto tu tema, donde a mi parecer sacrificas imagenes poeticas , en aras de una narrativa plena de "films mentales" y metaforas casi de tinte surrealista ("si no fuese por que se trata de un sueño...", "su tamaño igual al de un enorme elefante...").

Me gusto.


Saludos
 
napoleon_bonaparte04_800.jpg


Entre las brumas del helado norte
gélidos vientos queman mi rostro.
Si no fuese porque se trata de un sueño
caería muerto de frío junto a un árbol.
Aparece un guerrero con su robusto brazo
empuñando una espada de flamígero brillo.
Una cabeza cortada pende de su mano,
de la cabeza gotea sangre coagulada.
Sopla el viento entre los cercanos árboles,
silvidos de muerte,los cuervos acechan
en el campo de batalla repleto de muertos
guerreros, sin vida ya sus inertes corazones.
Tira la cabeza a una fosa de tierra húmeda
en la que abundan los miembros amputados.
Los buitres revolotean deseando posarse
sobre sus presas: hombres y caballos.
Un buitre baja volando desde el cielo,
su tamaño igual al de un enorme elefante,
brillosos los ojos,prestas las afiladas garras
para despedazar a sus sangrientas presas.
Mira fijamente al fornido y rubio guerrero
y contra él se lanza,las zarpas preparadas
y de un zarpazo en el pecho le arranca el corazón
que lanza a la fosa al lado de la cabeza.
Sigue soplando el viento helado del norte.
El guerrero yace muerto junto a un caballo.
En el suelo, entre el fango brilla la espada.
Por todas partes sopla el frío de la muerte.

Eladio Parreño Elías

1-Mayo-2011



Querido amigo un poema en el que nos relatas la cruda realidad de una fria guerra que se cobra tantas vidas, sin motivo aparente muchos porque lo manda la patria, buenas imagenes.
Un saludo.
 
Has hecho un retrato duro, agresivo y muy visual en su escatología. No has disfrazado la masacre.
Por fortuna hay artistas de la belleza y cronistas de las miseria ( Que no nos falten ninguno de los dos géneros ni sus múltiples matices intermedios). Supongo compañero Eladio que no has pretendido ser un delicado Boticelli sino un Goya dando brochazos con los tintes más negros de tu paleta.
Estoy de acuerdo con el compañero que comentó sobre el manido canon del mítico “rubio guerrero” tipo Conan, pero como has ilustrado tu trabajo con Napoleón venciendo a los Rusos en Eylau, y hablas de gélidos nortes entonces si casaría la imagen de los rubios guerreros vencidos.
Al margen de mis gustos personales que van por otros derroteros me parece un buen trabajo.
Un abrazo y enhorabuena.
 
Última edición:
Soy amigo. Gran cuadro, me recordó las atmósferas de Goya, dicen que hay muchos puntos de comparación entre cuadros de éste y la escena napoléonica que acompaña tu buen poema, esa parte media inferior donde aparecen los muertos. Saludos.
 
La verdad que, tan buena la descripción, me pareció un cuento escrito en versos. Las imágenes, carentes de metáforas, empero ricas en comparaciones, son tan reales que pareciera estar viviendo la guerra... Cosa que espero no hacer.
Gracias por compartir tu poesía, dulcinista; y un verdadero placer que el tiempo y el espacio te acercaran a la mía.
Saludos.
 
Excelente tema apreciado poeta...la guerra es un tema dificil al cual escribirle, mas aun en una forma poetica. Este poema dibuja exactamente las imagenes de los guerreros vencedores por alguna razon me traslado a los guerreros espaÑoles que impusieron su yugo...rubio y junto al ave carroÑera. Este tema es vigente a pesar de los "adelantos" del hombre. Estrellas para ti. Un saludo desde venezuela.
 
napoleon_bonaparte04_800.jpg


Entre las brumas del helado norte
gélidos vientos queman mi rostro.
Si no fuese porque se trata de un sueño
caería muerto de frío junto a un árbol.
Aparece un guerrero con su robusto brazo
empuñando una espada de flamígero brillo.
Una cabeza cortada pende de su mano,
de la cabeza gotea sangre coagulada.
Sopla el viento entre los cercanos árboles,
silbidos de muerte,los cuervos acechan
en el campo de batalla repleto de muertos
guerreros, sin vida ya sus inertes corazones.
Tira la cabeza a una fosa de tierra húmeda
en la que abundan los miembros amputados.
Los buitres revolotean deseando posarse
sobre sus presas: hombres y caballos.
Un buitre baja volando desde el cielo,
su tamaño igual al de un enorme elefante,
brillosos los ojos,prestas las afiladas garras
para despedazar a sus sangrientas presas.
Mira fijamente al fornido y rubio guerrero
y contra él se lanza,las zarpas preparadas
y de un zarpazo en el pecho le arranca el corazón
que lanza a la fosa al lado de la cabeza.
Sigue soplando el viento helado del norte.
El guerrero yace muerto junto a un caballo.
En el suelo, entre el fango brilla la espada.
Por todas partes sopla el frío de la muerte.

Eladio Parreño Elías

1-Mayo-2011





Dulcinista
Una poesía profunda con esas imágenes que me causan
dolor...
Estrellas a tu pluma
Un abrazo
Ana
 

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