Calimero
Poeta recién llegado
Habla el roble.
Y suena triste
como una caja de cigarrillos,
igual que mi padre
cuando habla de los campos,
por la visión deslumbrante del tiempo tallado en madera,
por la emoción acicalada de mujeres haciendo bolillos en un pueblo hermoso,
rodeado de trigales,
con niños sin infancia
retozando en barbechos.
Yo me lanzo a su boca
tirando el "pucho" al suelo.
Y guiña el ojo, mi padre
alumbra campos de Castilla.
Y suena triste
como una caja de cigarrillos,
igual que mi padre
cuando habla de los campos,
por la visión deslumbrante del tiempo tallado en madera,
por la emoción acicalada de mujeres haciendo bolillos en un pueblo hermoso,
rodeado de trigales,
con niños sin infancia
retozando en barbechos.
Yo me lanzo a su boca
tirando el "pucho" al suelo.
Y guiña el ojo, mi padre
alumbra campos de Castilla.
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