Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Campos desnudos que jamás se agotan
cuando el trabajo sin descanso y tiento
siembra con gozo pundonor y aliento
y con riqueza y porvenir se dotan.
Campos dorados que de mies, explotan
otrora verdes en voraz aumento
mostrando altivos su retoño al viento
de rubios rizos que en espigas brotan.
Campos sedientos que con agua absuelve
la noria seca que al girar rebosa
fecunda savia que al crecer devuelve
la madre Ceres que en la tierra es diosa.
Campos eriales que el sudor altera
e impide al tiempo... que la vida muera
cuando el trabajo sin descanso y tiento
siembra con gozo pundonor y aliento
y con riqueza y porvenir se dotan.
Campos dorados que de mies, explotan
otrora verdes en voraz aumento
mostrando altivos su retoño al viento
de rubios rizos que en espigas brotan.
Campos sedientos que con agua absuelve
la noria seca que al girar rebosa
fecunda savia que al crecer devuelve
la madre Ceres que en la tierra es diosa.
Campos eriales que el sudor altera
e impide al tiempo... que la vida muera
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