Vianne dPraux
Poeta que considera el portal su segunda casa

Camuflaje.
Un labio conspirando
contra el deseo
de una noche que se extiende
y abraza
al más tímido de sus comensales
*
Y claro. Diría que te vi venir encima
de la arrogancia de un verbo suelto
buscando un poco
de tierra fresca en mi frente
para que las enredaderas de tus ojos
tuvieran algo de donde sostenerse
Pero el camino de las palabras es muy largo
y las vertientes demasiado abismales
No habrías de pensarlo mucho
para hallar que la verdadera materia prima
de los sueños
no era otra cosa que el mismo aire
de una mirada muerta a punto de de alarse;
las mismas cosas que tocamos
no son más que polvo
y la esencia de un cuerpo cálido
un camino
a esa pradera que se incendia cada lunes
cuando el mismo tono en mi piel
no diferencia la sangre del dolor
Había demasiadas cosas porque mentir
y porque vernos diariamente,
el signo de la muerte
nos abalanzaba a querer siempre
un poco mas
**
Hay demasiadas cosas por volver
antes de tapiar las bocas con silabas contundentes
porque el solo juntarlas
podría hacer
que las venas explotaran de indecencia
Un silencio nos abarca los dedos
y el vino suelta sus últimas bocanadas en el pecho
el miedo de ese ultimo sorbo nos detiene
y hace pensar en la alquimia de la vida misma
no es más que nada nuevo,
el tiempo midiéndonos en la balanza de una cama
que espera la batalla
mas cruel y atroz de dos vertientes
el mundo colándose entre los poros
en ese color de arena
que desaparece lo importante
como si las emociones no existieran
El ritmo de una lágrima
que escapa a mi deseo de no conocerlas,
el miedo de volverse aire
y ni siquiera decir adiós
en el modo correcto de todas las mentiras
Olvidar la verdadera razón para estar aquí
teniendo que despedirse
*
Y al final
bebernos de las manos
la detestable realidad.
**