De sus nanas de los caballos,
o su nana de los planetas negros…
de esos pasitos, por los islotes más cálidos,
de la Luna de Marruecos en el café…
del piano de Ana, en la playa de las tortugas,
y los olivos por la plaza: García Lorca…
las cerámicas consteladas,
y el licor que brota de la fuente del pez…
de esos cañaverales santos, que comparten…
de los dromedarios sobre las ramas, mirando el mar…
y esos peces que salen de compras,
y esos ajedreces por las tabernas, con torres de alta perfumería …
de los reencuentros de nuestras noches,
con esos ecos de los misterios.