Rita de ´Torres
Poeta recién llegado
CANCER
Qué no nos coja la yesca
que ya sonríe itinerante,
qué el alivio de pocos
sea mucho.
Qué la magia en ese punto
discordante lubrique
la esfera.
Qué sean los rayos del cambio
infrahumano
los que tornen con los míos.
Qué después de ser descabellada
suba a mi caballo
y supere genialidades abortadas.
Relincho con mi caballo,
esmero en el supuesto de
cualquier colibrí maravillado,
porque lo que le parezca a los demás
no supera los altibajos.
Salgo del letargo,
pues me parece que
si la muerte me persigue,
las horas son pocas y
las necesidad amorosa extensa.
En esta exageración vital,
algunos pueden quedar atrás,
y no voy a rezar para
que me sobrevivan
15-12-23
Qué no nos coja la yesca
que ya sonríe itinerante,
qué el alivio de pocos
sea mucho.
Qué la magia en ese punto
discordante lubrique
la esfera.
Qué sean los rayos del cambio
infrahumano
los que tornen con los míos.
Qué después de ser descabellada
suba a mi caballo
y supere genialidades abortadas.
Relincho con mi caballo,
esmero en el supuesto de
cualquier colibrí maravillado,
porque lo que le parezca a los demás
no supera los altibajos.
Salgo del letargo,
pues me parece que
si la muerte me persigue,
las horas son pocas y
las necesidad amorosa extensa.
En esta exageración vital,
algunos pueden quedar atrás,
y no voy a rezar para
que me sobrevivan
15-12-23