Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
En cuanto el cuadro se secó
las pupilas perdieron su dueño.
¿Fue la noche lo que las venció?
¿El deseo de tener más de lo que veían?
Debiste haber visto el fuego que cantaba a su lado.
Los trozos del recuerdo que se marcharon volando.
Una herida perfecta de su propia creación,
el pretexto de quien no quiere seguir un camino.
La piel que se separa de lo que protege,
un rezo que ha perdido el deseo de ser respondido.
Tendrías que haber visto las marcas que no se revelaron,
las palabras que no quisieron ser escuchadas.
Tan pronto como la tierra le parecía más lejana
se preguntó quién se quedaría para abrazarla.
¿Fue el pensamiento de quien ha quedado ciego?
¿La oportunidad que se disfraza de maldición?
Tuviste que haber visto las ventanas que se cerraban,
La voluntad que se iba quedando apagada.
El peso de las cosas que se quedan sin utilidad,
la mañana que busca lo que extravió en la noche.
¿Fue el mar el que hizo el último llamado?
¿El deseo de un alma que siempre se supo liquida?
Tendrías que haber visto, el ocaso que lo llevaba de la mano.
Tendrías que haber visto, el frío que viajaba a su lado.
Debiste haber visto, la duda que lo había marcado.
Debiste haber visto, el tiempo que se le estaba escapando.
Magníficas metáforas, me encantaron. Preciosos versos, poeta. Felicidades.