Desafiando la frialdad
dos niños de San Fernando
descalzos iban cantando
canciones de Navidad.
¡Qué bella es la libertad!
¡Qué perfecta democracia
neoliberal! Qué eficacia
de mercado, qué bonito,
el gastado discursito
de la nueva tecnocracia.
¿Qué palabras, qué salivas
anestesian los despojos?
¿Cómo tapar tantos ojos?
¿Qué diletantes, qué escribas?
Hegel la pregunta esquiva.
Marx acude a la memoria.
Buen Abad mueve la noria
y en el clímax de su fama
se retracta Fukuyama
y dice: ¡sigue la Historia!
dos niños de San Fernando
descalzos iban cantando
canciones de Navidad.
¡Qué bella es la libertad!
¡Qué perfecta democracia
neoliberal! Qué eficacia
de mercado, qué bonito,
el gastado discursito
de la nueva tecnocracia.
¿Qué palabras, qué salivas
anestesian los despojos?
¿Cómo tapar tantos ojos?
¿Qué diletantes, qué escribas?
Hegel la pregunta esquiva.
Marx acude a la memoria.
Buen Abad mueve la noria
y en el clímax de su fama
se retracta Fukuyama
y dice: ¡sigue la Historia!