Ania Kupuri
Poeta recién llegado
¡No!
No lances tu adiós
a cuatro voces
Cállalo y llévalo
con mi olvido
a los arcanos.
No seas
casi río ni seas
casi sombra.
¡Aléjate intempestivo!
Rompe cual mar
a las rocas.
¡No!
No mires hacia atrás,
quizá sea
que mi luz
invite a tu ego
a regresar
hechizado
a mis ternuras
a mi magia
eterna
Y me fundas
en tu abrazo falso.
¡No!
Sereno deambula
no temas
mi pericia.
La ansia de seguirte
cubrirá mis ojos.
Trémula y sorda
quedaré
mientras ávido
desgarras tu piel
entre mi sonrisa
al decirte -¡Adiós! -
©
No lances tu adiós
a cuatro voces
Cállalo y llévalo
con mi olvido
a los arcanos.
No seas
casi río ni seas
casi sombra.
¡Aléjate intempestivo!
Rompe cual mar
a las rocas.
¡No!
No mires hacia atrás,
quizá sea
que mi luz
invite a tu ego
a regresar
hechizado
a mis ternuras
a mi magia
eterna
Y me fundas
en tu abrazo falso.
¡No!
Sereno deambula
no temas
mi pericia.
La ansia de seguirte
cubrirá mis ojos.
Trémula y sorda
quedaré
mientras ávido
desgarras tu piel
entre mi sonrisa
al decirte -¡Adiós! -
©
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