Francisco de Torres
Poeta asiduo al portal
Marinero, marinero,
llévame a orillas del mar.
Déjame sobre la arena
a solas con mi soñar.
La mar reposa calmada,
ni corazón no lo está,
que late apesadumbrado
por la ausencia de mi galán.
Marinero, marinero,
¿sabes tú dónde estará?
Tú que has corrido cien mares
cuando ruge el huracán,
que has pasado mil peligros
por toda la cristiandad,
¿no sabes tú dónde mora
el que a mí me hace penar?
Búscalo pronto en el cielo,
en la tierra, en el rosal,
que yo lo espero en la playa
entre la arena y el mar.
llévame a orillas del mar.
Déjame sobre la arena
a solas con mi soñar.
La mar reposa calmada,
ni corazón no lo está,
que late apesadumbrado
por la ausencia de mi galán.
Marinero, marinero,
¿sabes tú dónde estará?
Tú que has corrido cien mares
cuando ruge el huracán,
que has pasado mil peligros
por toda la cristiandad,
¿no sabes tú dónde mora
el que a mí me hace penar?
Búscalo pronto en el cielo,
en la tierra, en el rosal,
que yo lo espero en la playa
entre la arena y el mar.