Federico Neruda
Poeta recién llegado
Fresco y perfumado es el mar
que canta con el sonido de la brisa,
con el sonido de cada ola,
bajo la batuta del viento.
Oh mar que le cantas a un verso,
que escribes sobre las piedras,
que te inspiras en la arena, en el cielo
azul y en el sutil suspiro del silencio.
Un marinero se inspira en el horizonte;
en esa mañana que respira
aire fresco y que se alimenta
con cada rayo de sol.
Un marinero siente al mar
como un poema de amor,
como un corazón que late y que puede
contemplar cada latido como campanadas
en una Iglesia.
Se acerca la noche callada
y silenciosa con su mágico encanto,
con ese plenilunio que toca el piano
cuyas teclas son unicamente las estrellas.
Desde la arena contemplo su inmensidad,
su porte y su belleza que impresiona
a cualquier viajero o aventurero en
busca de algún tesoro o de una
nueva ruta.
El horizonte es un pequeño instante
en el inmenso atardecer.
que canta con el sonido de la brisa,
con el sonido de cada ola,
bajo la batuta del viento.
Oh mar que le cantas a un verso,
que escribes sobre las piedras,
que te inspiras en la arena, en el cielo
azul y en el sutil suspiro del silencio.
Un marinero se inspira en el horizonte;
en esa mañana que respira
aire fresco y que se alimenta
con cada rayo de sol.
Un marinero siente al mar
como un poema de amor,
como un corazón que late y que puede
contemplar cada latido como campanadas
en una Iglesia.
Se acerca la noche callada
y silenciosa con su mágico encanto,
con ese plenilunio que toca el piano
cuyas teclas son unicamente las estrellas.
Desde la arena contemplo su inmensidad,
su porte y su belleza que impresiona
a cualquier viajero o aventurero en
busca de algún tesoro o de una
nueva ruta.
El horizonte es un pequeño instante
en el inmenso atardecer.