jorgeluis
Poeta fiel al portal
CANCIÓN PARA SUSAN
Llegaste sin saber
nada de a donde venías,
para desembocar
en Aranjuez.
Llegaste como el otoño
con lágrimas en los ojos
viendo las hojas caer.
Con tu familia en aquel país
del que escapaste
dudando, y deseando
volverlos pronto a ver.
Decidida a buscar tu suerte,
en este país de cafres y delincuentes,
donde sudan sangre
tantos inocentes,
ajenos a lo que en casi diez años
ha logrado la clase política
ingente, de peces gordos
y, lacayos que no miran
cara a cara los problemas
de la gente.
Dónde se busca cualquier cosa,
con tal de comer
algo caliente,
y no dormir a la intemperie
debajo de un puente.
Aceptas haber venido
para mandar algo de dinero
a tu marido y a tu hijo.
Eres valiente
hasta ignorando
a esos repelentes,
que intentas exprimirte
aprovechándose de tu situación,
de los clavos que se clavan
como puñales,
en el corazón.
Perdónalos aun sabiendo
Lo que hacen le espetaría
Jesucristo a Dios.
España hecha un desastre,
generaciones partidas,
partidas por la mitad,
con las alas cortadas
para no poder soñar.
Ya no sabes si meterte a puta
podría ser la solución
para ganar algo
más insignificante
que te da ese señor
de bigote blanco
y traje marrón.
Flor de quinario,
dolorosa en llantos
atravesando el asfalto
de la desesperanza
otra vez con el alma
a los pies del quebranto
en pena de tu corazón.
Llegaste sin saber
nada de a donde venías,
para desembocar
en Aranjuez.
Llegaste como el otoño
con lágrimas en los ojos
viendo las hojas caer.
Con tu familia en aquel país
del que escapaste
dudando, y deseando
volverlos pronto a ver.
Decidida a buscar tu suerte,
en este país de cafres y delincuentes,
donde sudan sangre
tantos inocentes,
ajenos a lo que en casi diez años
ha logrado la clase política
ingente, de peces gordos
y, lacayos que no miran
cara a cara los problemas
de la gente.
Dónde se busca cualquier cosa,
con tal de comer
algo caliente,
y no dormir a la intemperie
debajo de un puente.
Aceptas haber venido
para mandar algo de dinero
a tu marido y a tu hijo.
Eres valiente
hasta ignorando
a esos repelentes,
que intentas exprimirte
aprovechándose de tu situación,
de los clavos que se clavan
como puñales,
en el corazón.
Perdónalos aun sabiendo
Lo que hacen le espetaría
Jesucristo a Dios.
España hecha un desastre,
generaciones partidas,
partidas por la mitad,
con las alas cortadas
para no poder soñar.
Ya no sabes si meterte a puta
podría ser la solución
para ganar algo
más insignificante
que te da ese señor
de bigote blanco
y traje marrón.
Flor de quinario,
dolorosa en llantos
atravesando el asfalto
de la desesperanza
otra vez con el alma
a los pies del quebranto
en pena de tu corazón.