supersoulazul
Poeta recién llegado
De un golpe se arrancó a Dios de su pecho,
Inclinó levemente la cabeza
y se dispuso a abrir otra cerveza.
Un cielo de cartón pintó en su techo.
Volcó su inerte alma sobre el lecho,
cerró los ventanales de su pieza,
se acurrucó en sus brazos con tristeza
y se entregó al letargo con despecho.
Maltrecho se asomó a la madrugada
con hambre con resaca con hastío
mostró al Señor su cara irreverente.
Lloró, clamó y rezó en su almohada
su amada se mezcló con el vacío
se abrazó del olvido, indiferente.
Su corazón, su mente,
rodando van en la noche sin guía.
Mañana habrá de ser un nuevo día.
Inclinó levemente la cabeza
y se dispuso a abrir otra cerveza.
Un cielo de cartón pintó en su techo.
Volcó su inerte alma sobre el lecho,
cerró los ventanales de su pieza,
se acurrucó en sus brazos con tristeza
y se entregó al letargo con despecho.
Maltrecho se asomó a la madrugada
con hambre con resaca con hastío
mostró al Señor su cara irreverente.
Lloró, clamó y rezó en su almohada
su amada se mezcló con el vacío
se abrazó del olvido, indiferente.
Su corazón, su mente,
rodando van en la noche sin guía.
Mañana habrá de ser un nuevo día.
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