sumiciu
Poeta recién llegado
Amor, me ahoga la distancia
en un suplicio de venas agrietadas,
de boca seca, de fruncido ceño,
de enojosa mirada.
Todo un dolor que me atraviesa
gangrenando de mí mismo la confianza.
Me gustaría decirte que hoy el viento,
felizmente, ha amainado en la costa
volviéndose íntima brisa
que se hace acompañar
de los aromas que exhala
un cercano pinar,
que atalaya desde la ancestral pizarra
y que, como suspiros,
se mixturan con los efluvios marinos.
Sé que mis pies sobre la playa
no la hacen estival arenal,
ni a él te aproximan
lo que convierte tu ausencia
en notable efeméride.
Amor, me retiro ahora como el agua,
cuando la marea baja,
a una soledad que se hace aposento
de candil en la calle y casa a oscuras.::
::
en un suplicio de venas agrietadas,
de boca seca, de fruncido ceño,
de enojosa mirada.
Todo un dolor que me atraviesa
gangrenando de mí mismo la confianza.
Me gustaría decirte que hoy el viento,
felizmente, ha amainado en la costa
volviéndose íntima brisa
que se hace acompañar
de los aromas que exhala
un cercano pinar,
que atalaya desde la ancestral pizarra
y que, como suspiros,
se mixturan con los efluvios marinos.
Sé que mis pies sobre la playa
no la hacen estival arenal,
ni a él te aproximan
lo que convierte tu ausencia
en notable efeméride.
Amor, me retiro ahora como el agua,
cuando la marea baja,
a una soledad que se hace aposento
de candil en la calle y casa a oscuras.::
::