claudiorbatisti
claudiorbatisti
Me rindo,
a la mar desatada de verano.
A la grama que se quedó parada
alrededor de labios
manchados por la sangre.
No quiero mantener nada
creado por el ser humano.
Encastrado en un pedazo de madera
soy una astilla
despedazado por los escollos de la tormenta.
Coloreado en apariencia
de negro y sepia
soy un bosquejo colado
por ojos mudos de llanto.
Luz de rojo pintado.
Me he esforzado
por tatuar mi alma
alrededor de los cortes
de un timón que apunta
siempre a la deriva.
Soy una pluma
sin arte ni parte
coloreando horizontes
y ocasos de alas.
Está bien. No busco más
ni siquiera a mí mismo.
Desato la soga y me voy.
Cangrejo,
desnudo de muerte y vida.
Escondido y desvelado
tan solo en la arena.
Me aprieto al silencio.
Quiero
de la mar derretida de verano
respirar las burbujas
fijo en la oscura superficie
de mi ambigua identidad.
Claudio Batisti