asderel
Poeta recién llegado
Cansado de albergar
Cansado de albergar tristes recuerdos,
Cansado de pensar en el amargo pasado,
Perdido en el ocaso de mis miedos y
Con mi sangre como tinta empecé a redactar.
Lugares desolados de soledad extrema.
Que en mis sueños pintaban panoramas
Desgarradores y atroces para mi ser,
Que perdido en la inmensidad divagó.
Mi mente alborotada, comenzó a enmudecer,
Mi corazón estremecido comenzó a morir,
Mis ojos palidecieron con lágrimas secas y
De la mente un demente convertido.
De mis pesadillas preso y cautivo,
De mis amarguras un reo sometido,
Iracundo llegaba al mismo punto y
El espacio se convirtió en nada.
Y por mucho tiempo en nada convertido,
Pero a la vez lleno de vacía oscuridad,
Alguna vez logre salir de la jaula dorada
Y la libertad esquiva no era para mí.
Ahora recorro estrechos senderos,
A un lado la vida, al otro la muerte
Equilibrado solo por el pensamiento oscuro,
Que llena de gozo a mi cansada mente.
Un poco poseído o talvez condenado,
A vagar y divagar en este corrupto mundo,
Me canse de albergar a la amargura,
Que de mi pecho ha salido.
Cansado de albergar tristes recuerdos,
Cansado de pensar en el amargo pasado,
Perdido en el ocaso de mis miedos y
Con mi sangre como tinta empecé a redactar.
Lugares desolados de soledad extrema.
Que en mis sueños pintaban panoramas
Desgarradores y atroces para mi ser,
Que perdido en la inmensidad divagó.
Mi mente alborotada, comenzó a enmudecer,
Mi corazón estremecido comenzó a morir,
Mis ojos palidecieron con lágrimas secas y
De la mente un demente convertido.
De mis pesadillas preso y cautivo,
De mis amarguras un reo sometido,
Iracundo llegaba al mismo punto y
El espacio se convirtió en nada.
Y por mucho tiempo en nada convertido,
Pero a la vez lleno de vacía oscuridad,
Alguna vez logre salir de la jaula dorada
Y la libertad esquiva no era para mí.
Ahora recorro estrechos senderos,
A un lado la vida, al otro la muerte
Equilibrado solo por el pensamiento oscuro,
Que llena de gozo a mi cansada mente.
Un poco poseído o talvez condenado,
A vagar y divagar en este corrupto mundo,
Me canse de albergar a la amargura,
Que de mi pecho ha salido.