Yo me retiré al campo
y cerré las ventanas.
Sin la posibilidad de suplicar
el natural coraje da la gracia, la realidad.
No desear expresar, porque expresar es innato.
Desear lo innato es científica y religiosa cuestión.
Y los cantadores y los guitarras flamencos
son tan grandes, lo mismo que samurais.
y cerré las ventanas.
Sin la posibilidad de suplicar
el natural coraje da la gracia, la realidad.
No desear expresar, porque expresar es innato.
Desear lo innato es científica y religiosa cuestión.
Y los cantadores y los guitarras flamencos
son tan grandes, lo mismo que samurais.