Mariate
Poeta recién llegado
Cántame, poeta, haz que la irreverente luna
palidezca a mi lado, alcánzame una rosa, la púrpura,
la olorosa, espínate las manos y acércala a mi boca
aromas de tan finos sabores destilará en mis labios
lloverán destellos de ignorados brotes… mares centelleantes
de azules olas, oh, tu naufragar constante
en mí, mientras la sangre fluye como si fuera a parir
desde mi vientre. Me arrancarás la vida
de a poco, lenta muerte, la muerte…
Cántame, que quiero sentir la palabra, como si fuera
tu sexo hurgando en mis adentros , no he sentido
la vida últimamente. Mi cabello flota entre tus
manos, cántame al oído, con tu voz angulosa
praderas de espinos aguijonan mis ojos
abiertos, desmesurados, como pétalos verdes
las vocales cruzan el espacio, se diseminan
en la oquedad del mundo, desgárrame, arremete
con tu océano oscuro de algas, con tu cielo
de suspiros lujuriosos, agoniza en mí, recubreme
con la inocencia olvidada a la entrada de la eternidad
Cántame de amores y de olvidos, de promesas
Infectadas de vértigo, arrástrame hacia el delirio
Y hazme hermosa, única en cada verso,
cántame al final de mi existencia
Y llévame hasta el inicio de la inmortalidad.
palidezca a mi lado, alcánzame una rosa, la púrpura,
la olorosa, espínate las manos y acércala a mi boca
aromas de tan finos sabores destilará en mis labios
lloverán destellos de ignorados brotes… mares centelleantes
de azules olas, oh, tu naufragar constante
en mí, mientras la sangre fluye como si fuera a parir
desde mi vientre. Me arrancarás la vida
de a poco, lenta muerte, la muerte…
Cántame, que quiero sentir la palabra, como si fuera
tu sexo hurgando en mis adentros , no he sentido
la vida últimamente. Mi cabello flota entre tus
manos, cántame al oído, con tu voz angulosa
praderas de espinos aguijonan mis ojos
abiertos, desmesurados, como pétalos verdes
las vocales cruzan el espacio, se diseminan
en la oquedad del mundo, desgárrame, arremete
con tu océano oscuro de algas, con tu cielo
de suspiros lujuriosos, agoniza en mí, recubreme
con la inocencia olvidada a la entrada de la eternidad
Cántame de amores y de olvidos, de promesas
Infectadas de vértigo, arrástrame hacia el delirio
Y hazme hermosa, única en cada verso,
cántame al final de mi existencia
Y llévame hasta el inicio de la inmortalidad.
Última edición: