Carlos Aristy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cantar de medianoche.
Pasaba
la medianoche
y mi musa
lloraba desesperada,
porque tú, morena,
ya no volverías...
Ni el sonar
de las chicharras,
ni el tic tac
de mi reloj,
viejo y cansado,
lograron sacarme
de mi embeleso.
Mientras tú, morena,
dormías tu plácido sueño,
yo lloraba tu ida
y mi lira se apagaba,
lentamente,
hasta quedar dormida
en un letárgico sueño.
No seas mala morena,
despierta y llora conmigo
la desgracia de mi vida.
Sé que no tengo derecho
para pedirte eso,
pero morena,
¡tú eres la culpable de ello!
20 de Mayo de 1972
Pasaba
la medianoche
y mi musa
lloraba desesperada,
porque tú, morena,
ya no volverías...
Ni el sonar
de las chicharras,
ni el tic tac
de mi reloj,
viejo y cansado,
lograron sacarme
de mi embeleso.
Mientras tú, morena,
dormías tu plácido sueño,
yo lloraba tu ida
y mi lira se apagaba,
lentamente,
hasta quedar dormida
en un letárgico sueño.
No seas mala morena,
despierta y llora conmigo
la desgracia de mi vida.
Sé que no tengo derecho
para pedirte eso,
pero morena,
¡tú eres la culpable de ello!
20 de Mayo de 1972