De luces y colores
se viste la mañana.
El ave canta ufana,
mientras besa las flores.
El silencio se anuda,
y reanuda la sombra.
Mientras el verso pasa,
atónito y callado,
el recuerdo te abraza.
Ya no estas a mi lado,
y reflejan las horas,
un suspiro pausado...
y los vientos retozan
en su canto hostigado.
El alma de las cosas
se asemeja a tu boca.
Una caricia inquieta,
y una mirada vaga,
se pierden lentamente
en la faz de la nada.
Un sentir de balada
y un rayo de esperanza,
cruzaron por mis rejas,
forjadas de añoranza.
Zumbas como la abeja,
como la gota tiemblas,
y mientras vibras siembras,
en mis surcos tus letras.
Llego la primavera,
con sus cantos y albores,
matizando las flores,
pintando las praderas.
¿Pero tú nunca llegas,
ni tampoco me esperas?
German g
se viste la mañana.
El ave canta ufana,
mientras besa las flores.
El silencio se anuda,
y reanuda la sombra.
Mientras el verso pasa,
atónito y callado,
el recuerdo te abraza.
Ya no estas a mi lado,
y reflejan las horas,
un suspiro pausado...
y los vientos retozan
en su canto hostigado.
El alma de las cosas
se asemeja a tu boca.
Una caricia inquieta,
y una mirada vaga,
se pierden lentamente
en la faz de la nada.
Un sentir de balada
y un rayo de esperanza,
cruzaron por mis rejas,
forjadas de añoranza.
Zumbas como la abeja,
como la gota tiemblas,
y mientras vibras siembras,
en mis surcos tus letras.
Llego la primavera,
con sus cantos y albores,
matizando las flores,
pintando las praderas.
¿Pero tú nunca llegas,
ni tampoco me esperas?
German g