alejandro guardiola
Poeta adicto al portal
Era una tarde cualquiera
cuando yo la conocí
junto a la fuente de piedra
por primera vez la vi
Dime tú, niña bonita
si me quieres dar un beso
ella me miró a los ojos
y me dijo no señor
Los besos yo los reservo
ni los vendo ni regalo
para el hombre que me quiera
y me lleve hasta el altar
Era una tarde cualquiera
cuando yo la conocí
junto a la fuente de piedra
y nunca más ya la vi
cuando yo la conocí
junto a la fuente de piedra
por primera vez la vi
Dime tú, niña bonita
si me quieres dar un beso
ella me miró a los ojos
y me dijo no señor
Los besos yo los reservo
ni los vendo ni regalo
para el hombre que me quiera
y me lleve hasta el altar
Era una tarde cualquiera
cuando yo la conocí
junto a la fuente de piedra
y nunca más ya la vi