Gero Perez Irungaray
Poeta recién llegado
Canto al político.
Cruel presagio de calamidades,
infernal tormento,
cargado de desdicha y dolor.
Nos traes esperanzas,
ilusiones,
sueños y sinsabor.
Te aprovechas de nuestra inocencia,
de nuestro pesar,
angustia y sufrimiento.
¡Oh, dicha divina!
¿Oh, maldita mentira?
Otra vez aquí, que gran tormento.
Son tus gritos contagiosos,
son tus cantos elocuentes.
¡Oh, podredumbre!
ya no quiero escuchar.
Con mentiras y engaños
te ganas a la muchedumbre.
¡Maldito hijo de puta!,
que tu boca se pudra,
que esa mierda que te hartas
te destruya sin piedad;
que la vida se te arruine
y te metan... tus pancartas.
Político de mierda
para ti es este canto.
Para que entiendas ese asco
que provoca tu existir,
para que entiendas algún día,
que tu sola presencia es un fiasco.
Cruel presagio de calamidades,
infernal tormento,
cargado de desdicha y dolor.
Nos traes esperanzas,
ilusiones,
sueños y sinsabor.
Te aprovechas de nuestra inocencia,
de nuestro pesar,
angustia y sufrimiento.
¡Oh, dicha divina!
¿Oh, maldita mentira?
Otra vez aquí, que gran tormento.
Son tus gritos contagiosos,
son tus cantos elocuentes.
¡Oh, podredumbre!
ya no quiero escuchar.
Con mentiras y engaños
te ganas a la muchedumbre.
¡Maldito hijo de puta!,
que tu boca se pudra,
que esa mierda que te hartas
te destruya sin piedad;
que la vida se te arruine
y te metan... tus pancartas.
Político de mierda
para ti es este canto.
Para que entiendas ese asco
que provoca tu existir,
para que entiendas algún día,
que tu sola presencia es un fiasco.
Última edición: