Cuando, temprano, por un camino iba
ardía a la derecha, como de una fábrica,
una ascendente gran llama que allí había.
A ella se dirigió casual mi vista.
Y como un insolente chiquillo
con su gran llama roja viva,
temprano, por un camino iba.
Un terraplén de oscura tierra
se fue geométrico interponiendo
entre la llama y la -mi- vista,
según atardecía; por el camino iba.
Seguí contemplando la tierra,
las texturas y su luz castaña,
y, sin compañía, por el camino iba.
La tierra marrón me curtió mi ego
en suficiente humedad y frío,
pero, casual, por el camino iba.
Por el camino iba y luego
entre yo y el cálido río,
surgieron discusiones, fueron sobre humildad.
ardía a la derecha, como de una fábrica,
una ascendente gran llama que allí había.
A ella se dirigió casual mi vista.
Y como un insolente chiquillo
con su gran llama roja viva,
temprano, por un camino iba.
Un terraplén de oscura tierra
se fue geométrico interponiendo
entre la llama y la -mi- vista,
según atardecía; por el camino iba.
Seguí contemplando la tierra,
las texturas y su luz castaña,
y, sin compañía, por el camino iba.
La tierra marrón me curtió mi ego
en suficiente humedad y frío,
pero, casual, por el camino iba.
Por el camino iba y luego
entre yo y el cálido río,
surgieron discusiones, fueron sobre humildad.