Jeison
Poeta fiel al portal
Canto Insustancial
I
En el principio era el Caos, y el Caos parió la Tierra.
Y de la Tierra surgieron los vómitos infructuosos,
inmensurables, comisos de aserrín y brea.
Oh, Padre del mundo, no puedes verlo ni hurgarlo,
tú sólo tienes espejos rotos y palacios que aúllan de hambre;
edenes que prenden sus cirios sobre plazas demolidas,
rascacielos que apestan a súplicas,
y coros que lloran sobre cadáveres que no han hervido.
Yo, pequeño Zeus, hijo de la imaginación,
he visto titubear mi grandeza,
la he visto caer despedazada sobre los adagios
de una civilización ególatra,
martilladora de fauces, dadora pérdidas,
aunque inocente, impúber en su reconstrucción.
Era yo mismo quien quería,
era yo quien no quería; yo era yo
Por eso cuando fui a visitar a Mónica, a la ciudad alterna,
entre los labios fríos de Huascarán
y el vientre pálido de Llullaillaco,
dónde las brújulas se perdían y el viento arrastraba seres,
insinué, casi prevenido:
......................................¡Eureka! ¡Eureka!
...........Saber es acordarse.
Y ella, Mónica, al verme, me dio unas hojas de Algarrobo
y dijo: allá va, allá va el que amontona las nubes
Entonces, aquél que es Dios es también hombre
y aquél es que hombre es también Dios.
.................................................Carpe diem. Carpe diem.
Virtual Sinú, transcurres y me arrastras
desmoronando huesos ya desmoronados por otros cauces,
¿qué rocas, qué manos, qué acciones
han configurado tu borde astral, mesopotámico?
Permíteme saberlo; soy el hombre, el hombre
que asesinó y dio vida al Dios, que todo puede.
Soy el hombre que ha venido para saberlo todo.
II
Oh, imperioso: ¿Qué es, pues el tiempo?
Si nadie me lo pregunta, lo sé;
si quiero explicarlo a quien lo pide, no lo sé.
Porque no quieres, porque no,
porque no guardas ganas de explicarlo.
Pues tu saber va más allá de las conchas que se explotan
y de los ríos que han ahogado sus acciones;
tu divinidad se extiende porque tú la extiendes
y la extiendes porque así lo quieres,
oh, tú, que todo puedes.
Sin embargo, y aún con todo, punzan los clavos en el piso;
las brazas ardientes que darán hogueras,
las dudas producto de la sapiencia que darán conocimiento,
la muerte congénita de la vida que dará apertura,
porque así es, porque así lo quieres,
porque así es; y porque así lo quieres,
oh, tú, que todo puedes.
Y al ver a mi tío Tiberio, con su camuflado,
horas antes de partir hacia las selvas Amazónicas,
mi tía, ella, ella lloraba para sí misma
con las manos entrecruzadas, como queriendo orar,
y con el rostro húmedo, semi-rojizo,
similar a las úlceras vaporosas de los volcanes.
¿Por qué los hombres van a la guerra?
¡Mirad! Caballeros, ¡mirad! Mirad cuántas
Mujeres os estáis mirando.
Pero yo, gran Dios, tengo una respuesta para ello.
Yo, que soy consciente de lo inconsciente;
..................................................perspicaz de lo incapaz;
refulgente de lo indigente.
Yo, que voy al lloro de la alegría:
Todo amante es un soldado en guerra,
y las mujeres lo negarán o lo aceptarán,
pero lo que siempre quieren es que lo pidamos
Porque así es, porque así lo quieres,
porque así es; y porque así lo quieres,
oh, tú, que todo puedes.
III
Él trajo un ramo de flores verdes;
allí, -señaló el otro-, déjelas allí sobre la mesa.
Mi madre alcanzó algunas y las tiró a los cerdos,
¡tenían tanta hambre!
«Cerdos comiendo flores verdes»
¿Qué fue lo que olvidó este Dios que todo puede,
Cuál fue la imitación que olvidó imitar?
Yo, Adonay, Dios del todo, he tirado flores a los cerdos,
los he alimentado con manjares,
y ustedes me han vomitado espinas;
los he dopado de conocimientos,
y ustedes se han vuelto mis maestros.
Poderío irreal, las vertientes fluyen y los peces mueren.
En los preámbulos de nuestras precisiones,
en las matanzas de nuestros renaceres,
en la inferioridad de nuestra grandeza,
encontramos la virtud en el término medio;
lo que el virtuoso conforma, el pecador realiza:
Destruirse entre hombres es previo
a construir un nuevo rostro que lo afronte.
Y entre la calle 13, con avenida 80, rumbo a la catedral,
unos frailes trataban de encender dos lámparas con la biblia;
religión taimada, ¿no hierve la niebla la súbita luz?
¿corroerá, acaso, el fuego su eterno mensaje?
¿cuál fue la sombra que brilló y el haz que se ha apagado?
¡Hermano! ¡Hermano!dije, ¿Está dispuesto Dios
a prevenir la maldad, pero no puede? Entonces no es omnipotente.
¿Puede hacerlo, pero no está dispuesto?
entonces es malévolo. ¿Es capaz, y está dispuesto?
entonces, ¿de dónde proviene, pues, la maldad?
¿No es capaz, ni tampoco está dispuesto? Entonces
............................................................¿por qué llamarlo Dios?
Epicuro mira mis ojos en este momento,
-sonríe- ¡ah, padre, padre! Me han robado en cuerpo
y ahora, mi mente, de nuevo, ha usurpado sus rincones.
He vuelto a escribir para aflojar la lengua:
Lo prometo, padre, no volveré a escribir más versos.
Jeison Villalba
I
En el principio era el Caos, y el Caos parió la Tierra.
Y de la Tierra surgieron los vómitos infructuosos,
inmensurables, comisos de aserrín y brea.
Oh, Padre del mundo, no puedes verlo ni hurgarlo,
tú sólo tienes espejos rotos y palacios que aúllan de hambre;
edenes que prenden sus cirios sobre plazas demolidas,
rascacielos que apestan a súplicas,
y coros que lloran sobre cadáveres que no han hervido.
Yo, pequeño Zeus, hijo de la imaginación,
he visto titubear mi grandeza,
la he visto caer despedazada sobre los adagios
de una civilización ególatra,
martilladora de fauces, dadora pérdidas,
aunque inocente, impúber en su reconstrucción.
Era yo mismo quien quería,
era yo quien no quería; yo era yo
Por eso cuando fui a visitar a Mónica, a la ciudad alterna,
entre los labios fríos de Huascarán
y el vientre pálido de Llullaillaco,
dónde las brújulas se perdían y el viento arrastraba seres,
insinué, casi prevenido:
......................................¡Eureka! ¡Eureka!
...........Saber es acordarse.
Y ella, Mónica, al verme, me dio unas hojas de Algarrobo
y dijo: allá va, allá va el que amontona las nubes
Entonces, aquél que es Dios es también hombre
y aquél es que hombre es también Dios.
.................................................Carpe diem. Carpe diem.
Virtual Sinú, transcurres y me arrastras
desmoronando huesos ya desmoronados por otros cauces,
¿qué rocas, qué manos, qué acciones
han configurado tu borde astral, mesopotámico?
Permíteme saberlo; soy el hombre, el hombre
que asesinó y dio vida al Dios, que todo puede.
Soy el hombre que ha venido para saberlo todo.
II
Oh, imperioso: ¿Qué es, pues el tiempo?
Si nadie me lo pregunta, lo sé;
si quiero explicarlo a quien lo pide, no lo sé.
Porque no quieres, porque no,
porque no guardas ganas de explicarlo.
Pues tu saber va más allá de las conchas que se explotan
y de los ríos que han ahogado sus acciones;
tu divinidad se extiende porque tú la extiendes
y la extiendes porque así lo quieres,
oh, tú, que todo puedes.
Sin embargo, y aún con todo, punzan los clavos en el piso;
las brazas ardientes que darán hogueras,
las dudas producto de la sapiencia que darán conocimiento,
la muerte congénita de la vida que dará apertura,
porque así es, porque así lo quieres,
porque así es; y porque así lo quieres,
oh, tú, que todo puedes.
Y al ver a mi tío Tiberio, con su camuflado,
horas antes de partir hacia las selvas Amazónicas,
mi tía, ella, ella lloraba para sí misma
con las manos entrecruzadas, como queriendo orar,
y con el rostro húmedo, semi-rojizo,
similar a las úlceras vaporosas de los volcanes.
¿Por qué los hombres van a la guerra?
¡Mirad! Caballeros, ¡mirad! Mirad cuántas
Mujeres os estáis mirando.
Pero yo, gran Dios, tengo una respuesta para ello.
Yo, que soy consciente de lo inconsciente;
..................................................perspicaz de lo incapaz;
refulgente de lo indigente.
Yo, que voy al lloro de la alegría:
Todo amante es un soldado en guerra,
y las mujeres lo negarán o lo aceptarán,
pero lo que siempre quieren es que lo pidamos
Porque así es, porque así lo quieres,
porque así es; y porque así lo quieres,
oh, tú, que todo puedes.
III
Él trajo un ramo de flores verdes;
allí, -señaló el otro-, déjelas allí sobre la mesa.
Mi madre alcanzó algunas y las tiró a los cerdos,
¡tenían tanta hambre!
«Cerdos comiendo flores verdes»
¿Qué fue lo que olvidó este Dios que todo puede,
Cuál fue la imitación que olvidó imitar?
Yo, Adonay, Dios del todo, he tirado flores a los cerdos,
los he alimentado con manjares,
y ustedes me han vomitado espinas;
los he dopado de conocimientos,
y ustedes se han vuelto mis maestros.
Poderío irreal, las vertientes fluyen y los peces mueren.
En los preámbulos de nuestras precisiones,
en las matanzas de nuestros renaceres,
en la inferioridad de nuestra grandeza,
encontramos la virtud en el término medio;
lo que el virtuoso conforma, el pecador realiza:
Destruirse entre hombres es previo
a construir un nuevo rostro que lo afronte.
Y entre la calle 13, con avenida 80, rumbo a la catedral,
unos frailes trataban de encender dos lámparas con la biblia;
religión taimada, ¿no hierve la niebla la súbita luz?
¿corroerá, acaso, el fuego su eterno mensaje?
¿cuál fue la sombra que brilló y el haz que se ha apagado?
¡Hermano! ¡Hermano!dije, ¿Está dispuesto Dios
a prevenir la maldad, pero no puede? Entonces no es omnipotente.
¿Puede hacerlo, pero no está dispuesto?
entonces es malévolo. ¿Es capaz, y está dispuesto?
entonces, ¿de dónde proviene, pues, la maldad?
¿No es capaz, ni tampoco está dispuesto? Entonces
............................................................¿por qué llamarlo Dios?
Epicuro mira mis ojos en este momento,
-sonríe- ¡ah, padre, padre! Me han robado en cuerpo
y ahora, mi mente, de nuevo, ha usurpado sus rincones.
He vuelto a escribir para aflojar la lengua:
Lo prometo, padre, no volveré a escribir más versos.
Jeison Villalba
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