Jcmch
Poeta veterano en el portal.
Si el sol cantara sus matices en una historia...
tu belleza ganaria algunos versos.
En tu boca los colores de la vida
invocan el cenit de la pasion estelar.
Amor, palabra ajena...
dulces collados de sentimiento infimo...
que se cuela en los espiritus
como ímpetus de fuerza y libertad.
Tus cabellos se hunden en la inmensidad del aire...
coronados de lumbrera.
La naturaleza grita en un palmar de sensaciones...
al cielo, a la tierra y a las aguas de tus ojos.
Nos vamos por las sendas de verano,
infringiendo vida al ocaso.
Ocultamos nuestros hijos en la noche,
cuando la luz se alarga en sus figuras.
Que la primavera te esboce entre sus flores...
que el arbol te cobije entre sus frutos...
que la vida encienda sus hogueras de gloria
y te eleve en la inmensidad del paraiso.
Los vinos del hombre brotaran de la tierra...
y la fertilidad bebera sus delicias.
En tu seno creceran las esperanzas..
y un soplo de tu aliento reverdecera las praderas.
Que nuestro amor nunca muera, deseo.
Que los rios invocados despierten el dolor de la tierra.
Que reencarnemos en aguilas intrépidas...
y brindemos a la vida una bendicion de paz.
tu belleza ganaria algunos versos.
En tu boca los colores de la vida
invocan el cenit de la pasion estelar.
Amor, palabra ajena...
dulces collados de sentimiento infimo...
que se cuela en los espiritus
como ímpetus de fuerza y libertad.
Tus cabellos se hunden en la inmensidad del aire...
coronados de lumbrera.
La naturaleza grita en un palmar de sensaciones...
al cielo, a la tierra y a las aguas de tus ojos.
Nos vamos por las sendas de verano,
infringiendo vida al ocaso.
Ocultamos nuestros hijos en la noche,
cuando la luz se alarga en sus figuras.
Que la primavera te esboce entre sus flores...
que el arbol te cobije entre sus frutos...
que la vida encienda sus hogueras de gloria
y te eleve en la inmensidad del paraiso.
Los vinos del hombre brotaran de la tierra...
y la fertilidad bebera sus delicias.
En tu seno creceran las esperanzas..
y un soplo de tu aliento reverdecera las praderas.
Que nuestro amor nunca muera, deseo.
Que los rios invocados despierten el dolor de la tierra.
Que reencarnemos en aguilas intrépidas...
y brindemos a la vida una bendicion de paz.