Cecilia Leiva Arangua
Poeta adicto al portal
CANTO SILENCIOSO
Escucho un canto silencioso,
será el eco de su voz
que por las noches se deja escuchar,
que me viene a susurrar,
que todo va cambiar,
que la esperanza jamás hay que perder
y aunque mi corazón cansado esté,
no me puede dejar vencer
que la distancia no es olvido,
que la vida es siempre un desafío
que aún se puede sentir amor,
que nada está perdido,
que el sol brilla aunque el cielo de gris esté vestido.
Oh canto silencioso,
déjame escucharte largamente,
en estas horas de silencio.
Eres mi canto esperanzador,
tu susurro, me acaricia el alma,
en esta espera, en esta soledad,
que ha vuelto eterna.
Son noches de oscuridad
y a la vez de luz, de infinita paz,
tiempo gozoso para mi corazón,
que es arrullado por este canto melodioso,
Oh es el ruido de la noche, que nace del viento,
sólo puedo escuchar, el sonido de su voz,
que me viene a susurrar,
que mañana, un nuevo día nacerá
y aunque de gris siga vestido,
el sol siempre brillará.
Oh dulce susurro,
que a mis sueños vienes a cantarme suavemente,
y me dices al oído,
que antes de dormir, sólo piense,
cuanto amor he repartido
y me digo
Oh corazón, cuanto tiempo hemos perdido,
tú en tu sitio y yo en el mío
Escucho un canto silencioso,
será el eco de su voz
que por las noches se deja escuchar,
que me viene a susurrar,
que todo va cambiar,
que la esperanza jamás hay que perder
y aunque mi corazón cansado esté,
no me puede dejar vencer
que la distancia no es olvido,
que la vida es siempre un desafío
que aún se puede sentir amor,
que nada está perdido,
que el sol brilla aunque el cielo de gris esté vestido.
Oh canto silencioso,
déjame escucharte largamente,
en estas horas de silencio.
Eres mi canto esperanzador,
tu susurro, me acaricia el alma,
en esta espera, en esta soledad,
que ha vuelto eterna.
Son noches de oscuridad
y a la vez de luz, de infinita paz,
tiempo gozoso para mi corazón,
que es arrullado por este canto melodioso,
Oh es el ruido de la noche, que nace del viento,
sólo puedo escuchar, el sonido de su voz,
que me viene a susurrar,
que mañana, un nuevo día nacerá
y aunque de gris siga vestido,
el sol siempre brillará.
Oh dulce susurro,
que a mis sueños vienes a cantarme suavemente,
y me dices al oído,
que antes de dormir, sólo piense,
cuanto amor he repartido
y me digo
Oh corazón, cuanto tiempo hemos perdido,
tú en tu sitio y yo en el mío