Daniel Pazos
Poeta adicto al portal
Sepa usted, mi compañera,
que el invierno me ha llegado,
que un viento fuerte y helado
por mis venas se ha colado,
que un vacío me ha llenado
el corazón y los brazos,
que al verme tan desolado
mis vencejos han migrado
buscando cielos templados
y en su vuelo te alcanzaron,
en tu cielo se han quedado
para anidar en tus manos
y llenarse de ternura
pues la luz de tu sonrisa,
la melodía de tu voz,
la quietud de tus silencios,
y tus ojos hechiceros
a todos ha cautivado
de una forma tan profunda,
según dijo una paloma
que pasaba mensajeando,
que una tan profunda envidia
en mi alma se ha arraigado
que ya tengo preparado
plan de vuelo y el horario
para ser un emigrado,
y en tu cielo refugiarme
haciendo tus manos nido
y de nuestras vidas canto.
Autor: Daniel Pazos
que el invierno me ha llegado,
que un viento fuerte y helado
por mis venas se ha colado,
que un vacío me ha llenado
el corazón y los brazos,
que al verme tan desolado
mis vencejos han migrado
buscando cielos templados
y en su vuelo te alcanzaron,
en tu cielo se han quedado
para anidar en tus manos
y llenarse de ternura
pues la luz de tu sonrisa,
la melodía de tu voz,
la quietud de tus silencios,
y tus ojos hechiceros
a todos ha cautivado
de una forma tan profunda,
según dijo una paloma
que pasaba mensajeando,
que una tan profunda envidia
en mi alma se ha arraigado
que ya tengo preparado
plan de vuelo y el horario
para ser un emigrado,
y en tu cielo refugiarme
haciendo tus manos nido
y de nuestras vidas canto.
Autor: Daniel Pazos
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