Fontayni
Poeta recién llegado
Cantos de la alameda
En tu preciosa alma de mujer,
Puso Dios el deseo de amar y querer,
En la pureza de tu corazón lleno de amor
Puso el Señor alivio y consuelo para el dolor.
En tus manos de seda perfumada,
La caricia oportuna y encantada,
En el vergel divino de tu linda mirada,
Los bellos cantos de amor de la alameda.
En tus palabras puso la madre naturaleza,
El cariñoso acento de tu franca nobleza,
Las frases de amor que dices cuando amas,
Es propio de la mujer y modestia de las damas.
En tú frágil y hermoso pelo ondulado,
Van tejiendo las mariposas su vado,
El aroma del clavel en primavera,
Dos perlas, el perfume de mi espera.
Si hoy te llega esta trémula confesión,
A decirte con honestidad y emoción,
Este fuego que su ser desespera,
Veras un alma suplicante en la hoguera.
Me cautiva tu angelical belleza de niña,
Tu bondad símil al dulce verdor de la viña;
Por eso te ofrezco la ofrenda de mi corazón,
El prestigio de la fuente que emana miel y pasión.
Fontayni