Sigifredo Silva Rodríguez
Poeta adicto al portal
Por las vísceras del pensamiento
vomito los versos más apestosos
por tu abominable amor.
La pestilencia de tu presencia
me hace producir lavas de odio
en el volcán de mi desprecio.
Juro que te degollaré
con el cuchillo de mi indiferencia
y te arrojaré al Mar de los Sargazos,
para que se lave tu alma infecta.
Solo así habrá paz
en el círculo vicioso
de nuestras visiones encontradas.