Manuel Avilés Mora
Pluma libre
Navegué contigo tanto,
que conocemos las playas
de arenas finas y canto,
que nos transmite el encanto,
que tú con tu amor subrayas.
El mío, con la pasión
nacida de tu hermosura,
se rinde a suave presión
y acata con sumisión,
mandato de vida pura.
Eres la dueña del mundo
que rodea mis proyectos;
librándome de lo inmundo,
que por matar lo fecundo,
sacan en mí sus defectos.
Siempre serás mi consuelo;
mujer, amiga y amante,
la dureza de mi suelo;
mi mar, mi tierra, mi cielo,
capitana de mi cante.
que conocemos las playas
de arenas finas y canto,
que nos transmite el encanto,
que tú con tu amor subrayas.
El mío, con la pasión
nacida de tu hermosura,
se rinde a suave presión
y acata con sumisión,
mandato de vida pura.
Eres la dueña del mundo
que rodea mis proyectos;
librándome de lo inmundo,
que por matar lo fecundo,
sacan en mí sus defectos.
Siempre serás mi consuelo;
mujer, amiga y amante,
la dureza de mi suelo;
mi mar, mi tierra, mi cielo,
capitana de mi cante.