Remo
Poeta recién llegado
Prosa, rosa sujetada al pétalo y al capullo
la mantiene fresca, oteada en rojo, azul y verde,
oblicua e inclinada, la pieza la ve desde abajo.
El despejo coqueteando con el boquete
que aún no abrió, la base poleada y
teñida de bronce, a veces verde, celeste, y
muy pocas del matiz inicial hallado
en el insondable socavón polar.
No se trataba del canto avícola, es el crujir
de la voz de fuera, le dice:
“Puedes abrirte serás prosa”.
la mantiene fresca, oteada en rojo, azul y verde,
oblicua e inclinada, la pieza la ve desde abajo.
El despejo coqueteando con el boquete
que aún no abrió, la base poleada y
teñida de bronce, a veces verde, celeste, y
muy pocas del matiz inicial hallado
en el insondable socavón polar.
No se trataba del canto avícola, es el crujir
de la voz de fuera, le dice:
“Puedes abrirte serás prosa”.