eralda
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se encara la muerte
día a día
y hora tras hora
se vive la vida
olvidada y ajena
al final.
Se viene la muerte
lenta,
pero tan segura
y con pasos tan firmes
que asusta mucho
que no tenga
la más mínima duda.
Aguarda la muerte
reconocida y aceptada,
ahora sólo es cuestión
de que con un leve
y decaído guiño
le dé paso.
Ya está en mí la muerte
y soy toda paz,
tranquilidad que rebosa
por los ojos,
por fin soy ligera
porque voy sin miedo hacia ella.
día a día
y hora tras hora
se vive la vida
olvidada y ajena
al final.
Se viene la muerte
lenta,
pero tan segura
y con pasos tan firmes
que asusta mucho
que no tenga
la más mínima duda.
Aguarda la muerte
reconocida y aceptada,
ahora sólo es cuestión
de que con un leve
y decaído guiño
le dé paso.
Ya está en mí la muerte
y soy toda paz,
tranquilidad que rebosa
por los ojos,
por fin soy ligera
porque voy sin miedo hacia ella.
::