CARÁCTER Y TEMPERAMENTO
Ciertamente el carácter no es lo mismo
que la explosión del mal temperamento,
potro que va y viene, como el viento,
empleando, más suave, el eufemismo.
Tiene el carácter el paralelismo
con el hierro en la piel—dolor violento—,
que se queda indeleble para aumento
de la cabaña lejos del abismo.
Cuidando de ese sello con paciencia,
orgullo es del Gran Dueño y pertenencia,
para siempre llevar, corta la brida
del temperamental caballo alerta,
porque no salga bronco por la puerta
de las cuadras con furia desmedida.
Salva González Moles.
28/3/1026.
N.A.:
Me según sus etimologías. Carácter viene del griego “charactēr”, “marca”, “sello”, “ señal”, originalmente empleado para las marcas a hierro del ganado.
Temperamento proviene del latín “temperamentum” que significa "medida", "proporción" o "mezcla adecuada". Deriva del verbo temperare (mezclar, moderar), refiriéndose originalmente a la "mezcla" de los cuatro humores corporales (sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra) que, según la medicina antigua, definían la personalidad.
Este soneto tiene como base la etología señalada de estos términos.
Ciertamente el carácter no es lo mismo
que la explosión del mal temperamento,
potro que va y viene, como el viento,
empleando, más suave, el eufemismo.
Tiene el carácter el paralelismo
con el hierro en la piel—dolor violento—,
que se queda indeleble para aumento
de la cabaña lejos del abismo.
Cuidando de ese sello con paciencia,
orgullo es del Gran Dueño y pertenencia,
para siempre llevar, corta la brida
del temperamental caballo alerta,
porque no salga bronco por la puerta
de las cuadras con furia desmedida.
Salva González Moles.
28/3/1026.
N.A.:
Me según sus etimologías. Carácter viene del griego “charactēr”, “marca”, “sello”, “ señal”, originalmente empleado para las marcas a hierro del ganado.
Temperamento proviene del latín “temperamentum” que significa "medida", "proporción" o "mezcla adecuada". Deriva del verbo temperare (mezclar, moderar), refiriéndose originalmente a la "mezcla" de los cuatro humores corporales (sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra) que, según la medicina antigua, definían la personalidad.
Este soneto tiene como base la etología señalada de estos términos.
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