papajumed
Poeta asiduo al portal
Caminando
por las áridas calles de la ciudad
hay muchas personas
que van al comercio local
de pequeñas tiendas y ventorros,
pero todo es igual
los altos precios pagar
por artículos de inferior calidad.
Te fijas
en los rostros llenos de expresión,
tristezas que embargany bloquean sus pensamientos,
los hijos
van al fente corriendo
gritando: mami yo quiero de eso
y salen suspiros
porque el dinero no alcanza
y ella quiere realzar su belleza
con pinturas
que dan una falsa imagen,
pero su ego
se siente mejor.
Compra ropa barata
de la que está cerca de la fogata,
es nueva
la marca no importa,
pero antes entra
al friquitín por una torta
para a los niños darle de comer
y un vaso de agua puedan beber,
se adelanta y pregunta la hora
para ir
adonde su amiga a ver la novela,
allí está la vecina que ahora
le recuerda prender la vela,
un rostro frustrado de lineas marcadas
que de los problemas no estará alejada.
Llega su marido comienza la histeria
golpes a mansalva, así es abusada,
son las caras pobres llenas de miseria.
Julio Medina
por las áridas calles de la ciudad
hay muchas personas
que van al comercio local
de pequeñas tiendas y ventorros,
pero todo es igual
los altos precios pagar
por artículos de inferior calidad.
Te fijas
en los rostros llenos de expresión,
tristezas que embargany bloquean sus pensamientos,
los hijos
van al fente corriendo
gritando: mami yo quiero de eso
y salen suspiros
porque el dinero no alcanza
y ella quiere realzar su belleza
con pinturas
que dan una falsa imagen,
pero su ego
se siente mejor.
Compra ropa barata
de la que está cerca de la fogata,
es nueva
la marca no importa,
pero antes entra
al friquitín por una torta
para a los niños darle de comer
y un vaso de agua puedan beber,
se adelanta y pregunta la hora
para ir
adonde su amiga a ver la novela,
allí está la vecina que ahora
le recuerda prender la vela,
un rostro frustrado de lineas marcadas
que de los problemas no estará alejada.
Llega su marido comienza la histeria
golpes a mansalva, así es abusada,
son las caras pobres llenas de miseria.
Julio Medina
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