hugoescritor
Poeta que considera el portal su segunda casa
La vida desfila
frente a mi casa rota
como una caravana
de un circo de ocasión
destacan animales
de lugares ignotos
mostrando rostro humano
y seco el corazón.
Macabros domadores
exhiben fieros látigos
para quien sea que ose
dejar la procesión
al frente y agitando
sus tétricas banderas
marchan los mercenarios
a sueldo del patrón.
Aquí, entre éstas paredes
a punto de caerse
nos refugiamos los últimos
rebeldes sin perdón
soñando ilusos sueños
de que, tal vez, mañana
seamos rescatados por un ausente dios.
Cuando cedan las puertas
que, endebles, nos protegen
y entren por nosotros
se acabará el dolor
Seremos otro número
que en algún viejo registro
tacharán con deleite
los siervos del horror.
frente a mi casa rota
como una caravana
de un circo de ocasión
destacan animales
de lugares ignotos
mostrando rostro humano
y seco el corazón.
Macabros domadores
exhiben fieros látigos
para quien sea que ose
dejar la procesión
al frente y agitando
sus tétricas banderas
marchan los mercenarios
a sueldo del patrón.
Aquí, entre éstas paredes
a punto de caerse
nos refugiamos los últimos
rebeldes sin perdón
soñando ilusos sueños
de que, tal vez, mañana
seamos rescatados por un ausente dios.
Cuando cedan las puertas
que, endebles, nos protegen
y entren por nosotros
se acabará el dolor
Seremos otro número
que en algún viejo registro
tacharán con deleite
los siervos del horror.