Tracer
Poeta recién llegado
Es cenagoso y oscuro, profundo y reducido, este agujero en el que yo me hallo.
Y la soledad tan comprimida, que apenas puedo moverme.
Chirría en mis oídos el silencio, mientras el sentimiento de culpa y remordimiento,
desdibuja continuamente la línea entre la persona y la bestia que soy.
Cual abominable desolación produje, cual abominable desolación siento.
... y tu carcelero, eres lo único que me queda. De ti solo conozco dos palabras diarias y dos manos,
y los ruidos que produces al dejarme el plato, y también el alejarse de tus pasos.
Como te odio y como te amo, como mendigo sentir tu presencia.
Para ti mis peores pensamientos. Para ti el abrazo que nunca podré darte.
Y la soledad tan comprimida, que apenas puedo moverme.
Chirría en mis oídos el silencio, mientras el sentimiento de culpa y remordimiento,
desdibuja continuamente la línea entre la persona y la bestia que soy.
Cual abominable desolación produje, cual abominable desolación siento.
... y tu carcelero, eres lo único que me queda. De ti solo conozco dos palabras diarias y dos manos,
y los ruidos que produces al dejarme el plato, y también el alejarse de tus pasos.
Como te odio y como te amo, como mendigo sentir tu presencia.
Para ti mis peores pensamientos. Para ti el abrazo que nunca podré darte.