Hay cárceles sin barrotes,
inaccesibles fortalezas
en ellas perecemos,
presos del miedo
y las humanas miserias,
algunas, son de amores,
que cumplen voluntaria condena,
y se castiga al reo,
con látigo de celos e indolencia,
la celda, que se llenó de flores
y promesas de dicha eterna,
va perdiendo el lozano esplendor
con las primeras tormentas,
la lluvia . Ácida
Lastima la delicada corteza
horadado su voluntad, que se ahoga,
en mareas de indiferencia
inaccesibles fortalezas
en ellas perecemos,
presos del miedo
y las humanas miserias,
algunas, son de amores,
que cumplen voluntaria condena,
y se castiga al reo,
con látigo de celos e indolencia,
la celda, que se llenó de flores
y promesas de dicha eterna,
va perdiendo el lozano esplendor
con las primeras tormentas,
la lluvia . Ácida
Lastima la delicada corteza
horadado su voluntad, que se ahoga,
en mareas de indiferencia
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