Emanuel Cervantes
Poeta fiel al portal
Emanuel
Jen Jen
Jen Jen
Camina mi mente por cada rincón de tu cuerpo,
como caminan las olas en la mitad de la arena,
como recorren mis manos tu carne morena
entre lo oscuro y profundo de mi pensamiento...
como caminan las olas en la mitad de la arena,
como recorren mis manos tu carne morena
entre lo oscuro y profundo de mi pensamiento...
Camina despacio por todo mi cuerpo,
deja tu marca otra vez en mis senos,
disuelve el sabor de tu perfume en mi,
haz que todo el deseo termine aquí...
deja tu marca otra vez en mis senos,
disuelve el sabor de tu perfume en mi,
haz que todo el deseo termine aquí...
Y recorrerán mis manos tu espalda desnuda
para llenar mi mente del calor de tu boca
y tomaras de mi cuerpo sin que quede una duda
del calor que ahora llevas y que mi alma sofoca
Siénteme así, no dudes en tocarme,
este hermoso calor nos invade,
déjate llevar por el misterio,
déjate entregar en el deseo...
Mis labios,
navegando sin sentido entre tu pecho
navegando sin sentido entre tu pecho
embriagados de la luz de tu mirada
se detienen a probar tu vientre estrecho
mientras llenas de calor la madrugada
Prueba cada poro de mi ser,
siente cada vena antes del amanecer,
seamos uno dentro del anochecer,
no perdamos tiempo,
no perdamos tiempo,
démonos placer...
Y se pierden en tu pelo mis sentidos
mientras lleno mi cabeza de locura,
entre el juego de erotismo en tus gemidos
y el silencio de esta quieta noche oscura...
Tómame otra vez de la cintura,
muérde mi ansiedad con tu lujuria,
me gusta jugarte con pasión,
seamos uno entre tu noche oscura...
Juntos,
mas allá del firmamento,
entre los mares de caricias e ironía,
entre estos labios que te tocan con poesía
llenaré mi soledad con lo que siento...
Llena cada rincón vacío desde lo profundo,
sedúceme con tu lengua entre el firmamento,
sedúceme con tu lengua entre el firmamento,
tómame ahora y que me olvide del mundo,
que no quede duda de este sentimiento
Deja que al menos te toquen mis ojos,
para embriagarme de ti entre esta cruel noche oscura,
para embriagarme de ti entre esta cruel noche oscura,
para llevar mis sentidos hasta la locura
y convertir mi ironía en un mar de despojos...
Y acabamos juntos,
mirando el vacío
y a pesar de que hace frío
te quedas dormida entre el viento
y sigo jugando entre tu pensamiento
hasta diluirme entre un caudal de caricias a lo lejos
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